Castillos
de Granada
Introducción
a los Castillos de Granada
La provincia
de Granada es bien conocida por la gran influencia que los
árabes dejaron ahí y sus preciosas fortificaciones.

Aunque mundialmente
es reconocida la Alhambra, hay muchos otros castillos
y edificaciones de carácter militar que merecen la pena visitarse
como el Castillo de La Calahorra, de estilo renacentista, o
la fortaleza de Torres Bermejas, en la misma Granada, desde
la que se contempla una imponente panorámica de la ciudad y
de la Alcazaba. Además, abundan torres atalayas y las de costa,
por la importancia estratégica de la zona.
Conjunto
Amurallado de la Alhambra de Granada
Empezamos
este recorrido por los castillos granadinos, por la fortaleza más
reconocida: el conjunto amurallado de la Alhambra, situado sobre una
colina al este de la ciudad, frente a los barrios del Albaicín
y de la Alcazaba, a sus pies se ubica la ciudad actual de Granada.
Visitar
la página de la Alhambra de Granada

Torres
Bermejas
Las Torres Bermejas
se encuentran en la misma Granada, en el Callejón Niño
del Rollo, s/n. Es una fortaleza militar situada en la colina del
Mauror, construida sobre construcciones más antiguas. Fue una
defensa independiente de las de la Alhambra hasta que, durante el
siglo XIV, se enlazó con ésta mediante un lienzo de
muralla. Las torres ofrecen una vista privilegiada de la ciudad y
la Alcazaba y formaban parte del sistema defensivo de la antigua judería.

Antes de salir
de la capital de la provincia, no podemos olvidar su Puerta de
Elvira. Era la puerta principal de entrada y salida que quedó
inmersa en la ciudad al ir ésta creciendo. Su origen es árabe
y formaba parte de una compleja y poderosa estructura defensiva, de
la que se ha conservado sólo su frente exterior, de tapial
y seguramente del siglo XIV. La zona interna, que tenía varias
dependencias era de época anterior, el siglo XI, pero fue derribada
en el siglo XIX.

Alcazaba
de Loja
La Alcazaba de
Loja fue construida en la zona más elevada de este municipio
al oeste de la capital. Fue utilizada por los árabes durante
los siglos XIII y XIV como fortaleza defensiva de la invasión
cristiana, fue conquistada por Fernando III el Santo, Pedro I el Cruel
y los Reyes Católicos, en sucesivas etapas históricas,
hasta caer definitivamente en manos cristianas. Toda la ciudad se
ha organizado siempre en torno a este eje y símbolo de poder
y control. La ciudad aún conserva buena parte de la línea
interior de la muralla andalusí, en la que destacan algunos
torreones y puertas, como la Puerta del Jaufín, la Torre Ochavada
o la Torre del Homenaje , con dos plantas en su interior y realizada
en piedra de sillería.

La muralla fue
construida en mampostería, y parece responder a un diseño
almohade, posiblemente tras los asaltos de Fernando III. Del siglo
XVII destaca el Caserón de los Alcaides que fue construido
en el patio de armas de la alcazaba a base de ladrillo y mampostería.
Este edificio de dos plantas ha pasado por muchas vicisitudes y usos,
desde sede sindical hasta prisión.
En la actualidad
se está acondicionado para albergar un museo de la Ciudad.
No podíamos terminar este breve recorrido por la arquitectura
defensiva de Loja sin nombrar su aljibe, de época nazarí
formado por tres naves. La alcazaba se conectaba visualmente con la
red de torres vigía, de época nazarí, que se
distribuían a lo largo de la frontera del reino de Granada.
En la actualidad se ha iniciado la primera fase de recuperación
de la línea de muralla y de sus torres y puertas.
Castillo
de Láchar
El castillo de
Láchar está cerca de Loja, se ven las torres del Castillo
de Láchar. Tras la Reconquista el castillo se reconstruyó
y durante varios siglos fue también ampliado por la Dinastía
de los Condes de Benalúa para crear 'Un Palacio igual al de
las Mil y Una Noches'. Una fotografía, que cuelga por la escalera
de mármol puro, registra la visita del Rey Alfonso XIII y su
séquito. El Rey disfrutó, naturalmente, de la mejor
suite, con un excelente cama de bronce y paredes decoradas con tapices
conteniendo la historia del Castillos y Los Señores de Láchar.
También
en dirección oeste una de las mejores torres conservadas en
la provincia de época nazarí, la Torre Romilla
o de Roma, en Chauchina.
Castillos del norte de Granada
En la zona norte
de la provincia granadina encontramos varias construcciones importantes:
Castillo de la Villa, en Montefrío
Esta localidad
se encuentra en el noroeste de la provincia, tiene ocho torres atalayas
(entre ellas la del Hachuelo, la del Espinar, la del Sol, o la de
los Anillos) que pertenecían al sistema de comunicación
de época musulmana. La fortaleza se construyó sobre
los restos de un antiguo castillo nazarí, en un área
estratégica para la defensa fronteriza.
Castillo
de Moclín
Esta fortaleza
de Moclín, también en el noroeste de Granada, es de
época nazarí y presenta dos recintos claramente diferenciados
por dos murallas y torres interesantes (Solana, Mingoandrés,
Porqueriza, Alto de la Torrecilla). Al primero de los espacios se
accede por la Torre del Homenaje y conserva la mayor parte de su zona
baja, como la Iglesia del Santísimo Cristo del Paño,
construida sobre la antigua mezquita, y la Casa del Pósito
de época renacentista. El segundo ámbito lo constituye
la Alcazaba, con doble muro en la parte sur.
En los alrededores
de la zona puede verse pinturas rupestres de época neolítica,
también hay enterramientos megalíticos y, por supuesto,
musulmanes de la época del Castillo.
También
nombramos en esta zona del norte-noroeste de la provincia, la Torre
árabe del municipio de Colomera, que formaba parte de
la línea de comunicación que unía el municipio
jiennense de Alcalá la Real con el de Guadix. El Castillo
de Iznalloz, también llamado Alcázar de los Almendros,
en estado de ruina actualmente, y el Castillo de Illora, de
origen árabe y situado en una gran pendiente, destaca por sus
tres torres atalayas.
Castillo
de Piñar
El castillo árabe
de Piñar fue muy importante a mediados del siglo XIV por ser
la frontera entre los reinos cristianos y musulmanes de Granada en
pleno momento de refortificación del reino nazarí. Tiene
un perímetro algo ovalado de alrededor de 3.000 m², y
la muralla está realizada en distintas técnicas constructivas.
Casi todas las torres rectangulares menos dos semicirculares. Junto
al aljibe, en la muralla noroeste, han encontrado restos de viviendas.
Alcazaba
de Guadix
Situada en esa
localidad del noreste de la provincia, la alcazaba de Guadix se destruyó
en el siglo XVI y posteriormente fue reconstruida. Llaman la atención
sus torres cuadrangulares hacia el exterior. Un simple muro en ángulo
recto separa la alcazaba del resto de la ciudad, accediéndose
a ella a través de las dependencias del seminario. Todavía
se conservan restos de la antigua muralla, también merece visitarse
el arco de San Torcuato.

Destacan por
su buen estado de conservación sus torreones del siglo XI,
se conservan ruinas de argamasa frágil, como obra de los últimos
siglos de la Edad Media. Por su posición en alto, se puede
apreciar todo el paisaje de la ciudad, y los alrededores, Sierra Nevada
y la Vega.
Alcazaba
de Baza
Baza es una población
al noreste de la capital de Granada. Su alcazaba fue construida entre
los siglos XI-XII y considerada en su momento fortaleza casi impenetrable.
En la actualidad sólo se conservan algunos tramos de muralla
y restos de varias torres. Se sitúa en el centro del casco
histórico del municipio. Las murallas presentan tres fases
constructivas, la primera correspondería a los siglos XI-XII,
la siguiente sería de época nazarí y la última,
ya cristiana del S. XVI.
Castillo
de La Calahorra
Al sureste de
la provincia antes de llegar a la costa se sitúa el Castillo
de La Calahorra, uno de los más espectaculares de la provincia
de Granada. Un castillo-palacio construido sobre las ruinas de un
castillo árabe entre 1509 y 1512, obra de Lorenzo Vázquez,
y uno de los primeros edificios renacentistas construidos en España.
Muy bien conservado, exteriormente no da la impresión de ser
un castillo medieval, los calabozos se utilizaban para alojar a los
moriscos detenidos de paso a la Cancillería granadina. Sólo
está abierto al público, de forma gratuita, los miércoles
de 10 a 13h. y 16 a 18 h.

En plenas Alpujarras
encontramos, El Fuerte, en Juviles. Actualmente en ruinas.
Fue construida en el siglo VIII aunque parece que su origen pudo ser
anterior. Fue una fortaleza de gran importancia durante la Edad Media
por el lugar estratégico que ocupaba sirviendo de refugio a
las poblaciones vecinas.
Castillos
del sur de Granada
Ya en la costa
sur de Granada destacan:
Castillo
árabe de Salobreña
El castillo de
Salobreña está fechado en el siglo XIII, se utilizó
como residencia veraniega, alcázar defensivo y prisión
real, lo que ha quedado marcado en áreas claramente diferenciadas,
como la exterior, de carácter defensivo y militar: las murallas
y fosos, incluido el inexpugnable acantilado sobre el mar.

En el interior
se conservan edificios como la Torre del Homenaje, los silos, los
aljibes, la prisión y el patio de armas. En esta zona se ha
habilitado un auditorio veraniego en el que se representa teatro y
otros espectáculos durante el estío.
Castillo
de San Miguel, en Almuñécar
Parece tener
origen púnico aunque sólo se han encontrado fragmentos
cerámicos de esta cultura. Fue fortaleza romana, y después
alcazaba árabe, formando parte importante en la historia del
reino nazarí de Granada.

En ese momento
fue palacio de recreo para los sultanes granadinos, y será
famosa por su cárcel y mazmorra. En 1489 pasa a los Reyes Católicos,
convirtiéndose en fortaleza cristiana, pasando a llamarse de
San Miguel, y modernizándose a través de varios cambios
y rehabilitaciones, que continuaría Carlos I. En el siglo XVIII
se construye una estructura que actualmente es la sede del Museo de
la Ciudad. En 1808, durante la Guerra de la Independencia, estuvo
en manos francesas y fue bombardeado por la flota inglesa, quedando
en estado ruinoso. En la actualidad está en proceso de restauración
e investigación. Se puede visitar todos los días excepto
domingos por la tarde y lunes.

Cerca de Motril
encontramos varias construcciones: el Fuerte de Calahonda,
la Atalaya Llano de Carchuna y el Castillo de Carchuna,
también llamado El Castillejo. Este último construido
en 1777 para resguardar y dar seguridad a la zona. Su necesidad se
debía a los constantes desembarcos y ataques de piratas, para
que la caballería patrullase por toda la zona. Muy cerca de
Motril, en el municipio de Gualchos, quedan ruinas de la Torre
de la Riajana, de origen nazarí; y las atalayas
de Cambriles y de La Estancia.

Casi ya en la
costa de Almería, en la localidad de Calahonda está
la Atalaya del Zambullón y en el municipio de Castell
del Ferro, el castillo del mismo nombre, de origen romano.
(Autora
del texto del artículo/colaboradora de ARTEGUIAS:
Natalia Molinos Navarro)
