Gótico Isabelino
en Castilla
La
arquitectura del gótico en España tiene dos fases importantes
separadas por un lapso detiempo de cierto vacío.
En
primer lugar, tiene sus momentos de mayor esplendor en el siglo XIII,
tras la expansión definitiva de la Reconquista. La batalla
de la Navas de Tolosa y el fin de la amenzaza almohade supone una
estabilidad y prosperidad económica que permite acometer las
grandes fábricas catedralicias a imagen (aunque con adaptaciones)
del gótico francés.

Este
esplendor no duró mucho pues en el siglo XIV España
se ve afectada, como gran parte de Europa, por la plaga de las guerras
entre nobles y reyes (En España especialmente la de los partidarios
de Pedro el Cruel y Enrique de Tratámara) y sobre todo, la
Peste Negra que asoló España, como a casi toda Europa,
a mitad de este siglo.

Por
tanto, habrá que esperar a finales del sig. XV, en tiempo del
reinado de los Reyes Católicos cuando se produce un gran resurgimiento
a todos los niveles: unificación religiosa, descubrimiento
de América, final de la Reconquista por la toma de Granada,
publicación de la primera gramática española,
unidad territorial, etc.
En
este momento nace un estilo que se ha llmado "Gótico Isabelino"
o "Estilo Isabel". Se trata de un estilo original de gótico
castellano, que recibe influencia alemana y flamenca.
La
mayoría de los edificios del Gótico Isabelino son encargados
por los Reyes Católicos o reciben financiación por ellos.
La
originalidad del Gótico Isabelino durante el siglo XV
En
este citado momento de esplendor constructivo se erigen edificios
religiosos que tiene como las siguientes características principales:
Las
obras más importantes están en Burgos (Cartuja de Miraflores),
Ávila (Monasterio de Santo Tomás), Toledo (Monasterio
de San Juan de los reyes) y Valladolid (Colegio de San Gregorio).
Monasterio
de San Juan de los Reyes (Toledo)
El arquitecto del Monasterio de San Juan de los Reyes de Toledo fue
Juan Guas.
Tiene nave única
y capillas entre los contrafuertes. Las bóvedas presentan múltiples
de nervios. El transepto no sobresale en planta. Presenta una torre
cimborrio de planta poligonal. Muestra motivos heráldicos y
epigráficos.

En este contexto
propagandístico, el Monasterio de San Juan de Reyes se ha hecho
célebre por la exposición en sus muros externos de las
cadenas de cautivos cristianos liberados en algunas ciudades andaluzas.

El Claustro del
Monasterio de San Juan de los Reyes es excelente. Tiene dos pisos.
El inferior presenta arcos apuntados con tracería de purismo
gótico. El superior lleva arcos mixtilíneos. La cubierta
del claustro es de madera con artesonado mudéjar muy decorada
con motivos geométricos
Monasterio
dominico de Santo Tomás (Ávila)
Su arquitecto fue el abulense Joaquín de Solórzano que
había trabajado con Guas. El Monasterio de Santo Tomás
de Ávila fue sede del tribunal de la inquisición durante
seis años y residencia veraniega de los Reyes Católicos.

Es un edificios
más modesto pero de gran solemnidad. La iglesia tiene planta
de cruz latina en una sola nave con cinco tramos de arcadas a cada
lado, cuatro capillas laterales a cada lado y un crucero. Tiene el
altar elevado y, bajo el altar, un arco de medio punto rebajado con
el sepulcro del Infante Don Juan (hijo de los Reyes Católicos),
ya renacentista. La portada tiene arcos conopiales.
En su interior,
también destaca el retablo de Pedro Berruguete.
El claustro tiene
dos pisos. El inferior con arcos de medio punto y el superior con
arcos mixtilíneos. Toda la decoración es a base de bolas.
Cartuja
de Miraflores (Burgos)
Es obra del arquitecto Simón de Colonia. Se trata de un edificio
de pequeño tamaño cuyo exterior es algo austero: Sin
embargo su estampa se hace peculiar y característica gracias
a sus contrafuertes con pináculos y al remate alto con elementos
geométricos calados (cresterías).
En la fachada,
además de los motivos heráldicos destaca Piedad (Virgen
con Cristo muerto) en el tímpano.

Su interior es
muy interesante gracia a los retablos y sepulcros del escultor Gil
de Siloé.
Colegio
de San Gregorio (Valladolid)
El Colegio de San Gregorio de Valladolid es actualmente la sede del
Museo Nacional de Escultura. En este edificio trabajaron en él
Juan Guas y Simón de Colonia.
Indudablemente,
la fachada es uno de los mejores ejemplos del arte isabelino que pone
fin al gótico. Es una fachada telón o retablo con arcos
carpaneles, conopiales, pináculos, doseletes, ménsulas,
escudos. etc.
Los elementos
decorativos se disponen de forma simétrica. En el centro hay
un árbol: es un granado con frutos que se representa el Árbol
de la Teología que surge de una fuente decorada en su cubeta
con varios niños; entre las ramas, con abundantes granadas
simbólicas de los Reyes Católicos. Surge el escudo de
Castilla y León entre dos leones rampantes que los sostienen.
Otros escudos, personajes armados, salvajes, ángeles y otros
motivos decorativos vegetales se distribuyen en diferentes lugares
de la misma.
La estructura
de esta fachada retablo, tan profusamente decorada, no guarda relación
ni con la sobriedad ni con la estructura interior.
El claustro tiene
dos pisos con decoración característica tardogótica
con gran barroqismo. Las altas columnas del piso inferior son torsas
y soportan arcos carpaneles. El piso superior tiene ventanas bíforas
con tracerías complejísimas a modo de encaje.
Patio
del Palacio del Infantado (Guadalajara)
Su arquitecto
fue Juan Guas. Destaca la combinación de columnas toscazas
de tipo ya claramente renacentistas con los arcos mixtilíneos
todavía gótios y la profusión de otros muchos
elementos decorativos, entre los que destcana animales fabulosos,
como grifos.

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