Románico
en la Llanada Alavesa
La
Llanada Alavesa es una comarca alargada que ocupa una franja horizontal
situada al noreste de la provincia de Álava.
Su orografía
está formada por suaves y amables valles y llanuras que fueron
surcados por antiguas vías de comunicación como una antigua
calzada romana que llegaba hasta Astorga y, ya en época medieval,
por un ramal secundario del Camino de Santiago.
No
es casualidad que algunas de las principales iglesias románicas
de la Llanada Alavesa se encuentren precisamente en las localidades
de esta vía jacobea alternativa que parece tuvo cierta pujanza
en el siglo XIII.
El
Románico rural de la Llanada Alavesa
El abundante y muy
poco conocido (además de frecuentemente menospreciado) románico
alavés tiene en la Llanada Alavesa una de las comarcas de mayor
densidad.
Aunque hay numerosas
variaciones en las características de estos pequeños templos,
podemos afirmar algunas realidades comunes:
Carácter
tardío, pudiendo fecharlas en los últimos años
del siglo XII y primeras décadas del XIII.
Son iglesias frecuentemente
influidas por algunas pautas decorativas de Estíbaliz
No
obstante, hay, como ya dijimos, muchas variaciones pues encontramos
iglesias con ábsides semicirculares y otros planos; portadas
con arquivoltas de medio punto y otras apuntadas. Los canecillos de
algunos templos son lisos pero hay otros muy decorados y con rica iconografía.
En efecto, si algo
nos ha llamado la atención de buena parte de las iglesias románicas
de la Llanada Alavesa es su riqueza escultórica, que a pesar
de su carácter tardío, incide en temas de gran riqueza
iconográfica y simbólica propias de románico más
clásico: combates contra animales demoniacos, cabezas vomitando
(o devorando) personas, hombres itifálicos, etc.
También se
aprecia en la mayoría una gran simplicidad arquitectónica
pero una gran elegancia (ya casi gótica) en sus vanos (óculos,
ventanales y portadas)
Según los
autores López de Ocáriz y Martínez de Salinas hay
restos románicos en más de ochenta lugares de la Llanada.
De todo este extensísimo panorama, hemos elegido una ruta que
enlaza, de oeste a este, las iglesias de Hueto de Arriba, Hueto de Abajo,
Oreitia, Elburgo, Alegría y Gaceo.
Hueto
de Abajo
Según recientes
investigaciones, el templo de Hueto de Abajo se encuentra construido
sobre la estructura de una iglesia prerrománica, de las que se
aprecian los muros en el costado norte y hastial occidental. Es fácilmente
reconocible puesto que sobresale el alero del templo altomedieval de
los muros actuales siendo aquél de bastante menor altura.

Sobre este edificio
prerrománico se construyó en el siglo XIII la actual iglesia
románica que conserva un ábside muy tardío, de
estructura ya poligonal y elegantísimos ventanales de múltiples
arquivoltas agudas y tres pares de columnas con capiteles vegetales
muy decorados que recuerdan a los de San Vicentejo de Treviño.
La puerta tiene
arquivoltas muy apuntadas -las externas parcialmente destruidas- formadas
por secuencias de baquetones y medias cañas. Los capiteles están
bastante deteriorados aunque se adivinan algún hombre y aves
en los del lado izquierdo.
A
pesar de lo tardío de esta iglesia no encontramos los típicos
canecillos de perfil de caveto o proa de barco, sino una colección
de canecillos historiados, donde abundan los rostros de hombres que
el escultor esculpió con prominentes narices.
Uno de los que llama
más la atención, por la temática que aborda, es
el del joven onanista que parece esbozar hasta una pícara sonrisa.
Otro canecillo sobresaliente muestra dos cabezas unidas mirando en sentidos
opuestos (¿Jano?).
Hueto
de Arriba
Vecina de la anterior
localidad y a tan solo unos cientos de metros tenemos la aldea de Hueto
de Arriba
Su iglesia parroquial
se halla en la parte alta de la población junto a un agradable
parque infantil y fértiles campos de labor.
Arquitectónicamente
es la clásica iglesia de una nave y ábside de semitambor,
construido con mampostería concertada y sillarejo, salvo la sillería
del ábside.

Éste tiene
tres ventanales muy abocinados y amplio derrame exterior
La portada tiene
arquivoltas de medio punto y dos parejas de columnas que muestran el
fino reticulado decorativo en los fustes es clara herencia de Estíbaliz
y de la influencia determinante que generó en todo el románico
vasco.
Oreitia
Desde Argandoña
tomamos dirección hacia el este siguiendo hasta llegar a Oreitia
que tiene una iglesia muy interesante.
Se aprecian múltiples
reformas y su aspecto exterior, fruto de ello, es algo deslabazado.
Nos interesan algunos
detalles escultóricos presente en los canecillos y en una pieza
incrustada junto a un óculo.
Canecillos historiados
tenemos bastantes, pero uno llama la atención. Se trata de una
cabeza con agresivas fauces de las que sale el cuerpo de un hombre.

Junto al óculo
citado hay encastrada una talla de un caballero con lanza.
Por su parte, muy
elegante y bien compuesta es la puerta que se abre en el muro sur. Muestra
cuatro arquivoltas apuntadas y ocho columnas, las dos más externas
decorando las esquinas del arimez. El capitel más interesante
es aquél que muestra el combate de un ángel, seguramente
San Miguel, con un dragón.

Elburgo.
Ermita de San Juan de Ararían
A escasa distancia
de Oreitia está la localidad de Elburgo. A las afueras de la
localidad hay un minúsculo edificio que es la ermita de San Juan
de ararían, y que conserva un ábside semicircular con
canecillos y un ventanal con rudos capiteles, pero que interesan por
los motivos esculpidos. Uno de ellos presenta a dos hombres que se cogen
de las manos en lo que parece un juego de lucha o combate. En otro,
aparece una cruz rodeada de surcos (¿Representan el Cielo?) junto
a una pareja de aves.

Alegría,
Santuario de Nuestra Señora de Ayala
Seguimos nuestra
ruta por la Llanada Alavesa en dirección al este y enseguida
nos encontraremos con este pueblo de simpático nombre llamado
Alegría.
Al otro lado de
la vía del tren está la ermita de Nuestra Señora
de Ayala. Para visitarla es necesario cruzar por un puente elevado que
salva las vías férreas.

Desde la lejanía
ya nos sorprende el gran pórtico meridional que cuando llegamos
comprobamos que se trata de una galería tardorrománica
que no se asemeja a las habituales castellanas o incluso a las otras
existentes en Aragón y Navarra, donde los arcos de los vanos
apoyan en columnas o pilares. Y es que este pórtico se construyó
empleando el esquema arquitectónico del alzado de una iglesia
tardorrománica de tres naves.
Los tres amplios
arcos -uno de medio punto y los otros dos apuntados- apoyan como si
fueran arcos formeros de una iglesia, es decir sobre pilares cruciformes
con grandes medias columnas en tres de sus caras y columnillas en los
codillos.
El
resto de la iglesia es menos interesante. La cabecera tiene pequeñas
saeteras rodeadas por guardapolvos con bolas, los canecillos son geométricos
aunque también los hay con alguna que otra cabeza. Por su parte
la puerta tiene jambas sosteniendo arquivoltas ojivales con decoración
de taqueado que se extiende a las impostas de aquéllas.
Gaceo
Terminamos este
resumen del románico de la Llanada Alavesa en Gaceo, ya cerca
de la hermosa población de Salvatierra, capital de la Llanada
Oriental.

La iglesia de Gaceo
es bien conocida por sus magníficas pinturas góticas del
interior de la cabecera. Su arquitectura tardorrománica es mucho
más modesta y sencilla a pesar de que su ábside semicircular
está construido con buena sillería.
|
Otros
libros destacados del mes
|
|
|
|
|
|
|