Guía
del Arte Románico de Daroca
Cuando se habla
del románico en Aragón, solemos concretarlo en la provincia
de Huesca y el norte de Zaragoza, en la comarca de Cinco Villas. El
románico en el resto de la provincia se vio bloqueado por la
abundante presencia de musulmanes, fenómeno especialísimo
que trajo consigo la invención del mudéjar.
No obstante
en algunos lugares aislados, todavía podemos encontrar interesantes
muestras de románico. En la ciudad de Zaragoza se comenzó
a construir la cabecera de la Seo en este estilo. Otras muestras han
quedado en la Basília del Pilar y los restos arqueológicos
que se han descubierto en la Plaza de la Independencia.
Los monasterios
cistercienses son otros ejemplos del románico tardío de
Zaragoza, como Veruela, Rueda y Piedra.
Por último,
Daroca es una encantadora ciudad mitad románica y mitad mudéjar
que podemos considerar lo más meridional del románico
aragonés y con un envidiable legado medieval. Daroca fue una
ciudad estratégica en el antiguo Reino de Aragón y definitivamente
reconquistada en 1134 por Ramón Berenguer IV.
Tras su paso
definitivo a manos cristianas se comenzó a erigir varias
iglesias. Hasta 10 llegó a tener a comienzos del siglo XIII,
de las que fueron desapareciendo varias, sobre todo a comienzos del
siglo XX.
Por su carácter
románico total o parcial, citaremos Santa María de los
Corporales, San Miguel, Santo Domingo y San Juan de la Cuesta.
El denominador
común del románico de Daroca es su carácter tardío,
que se fusiona en ocasiones con el gótico y sobre todo su mudejarismo.
Tal es así que es una de esas ciudades, como Sahagún,
donde el mudéjar inició sus primeras prubas reemplazando
al románico.
Otras característica
es la de que sus cornisas de las iglesias se apoyan sobre arquerías
ciegas que a su vez caen sobre los modillones de rollos.
Santa
María de los Corporales
Santa María
de los Corporales está en el corazón del casco antiguo
de Daroca.
Tras las seculares
reformas sólo queda el ábside de semitambor de buena sillería,
con columnas y tres ventanales. El alero es soportado por arquillos
ciegos que apoyan sobre los canecillos.
San
Miguel
San
Miguel es la obra más importante y completa del románico
de Daroca. Tiene una buena cabecera de un solo ábside unido a
tres naves.
El ábside
está seccionada verticalmente con seis haces de triples columnas.
La portada meridional es de gran porte con sus cinco arquivoltas. Lamentablemente,
la escultura de los capiteles están perdidos. Aún se adivina
en el tímpano a un Pantocrátor con el Tetramorfos.
El interior
también es interesante gracias a sus pilares y columnas románicas
y a su colección de pinturas góticas.
Otras
iglesias de Daroca
Citaremos aquí
otras iglesias con huellas románicas de Daroca.

Las iglesias
de Santo Domingo y San Juan de la Cuesta presentan grandes huellas de
mudejarismo.
En la de San
Juan, como ocurrió en Sahagún (León) la cabecera se
inició en románico de sillería de piedra y se terminó
en ladrillo. Los fustes de las columnas fueron continuados con pilastras
de ladrillo, mientras que los ventanales de medio punto fueron sustituidos
por vanos con arco polilobulado.
Santo
Domingo es una de las iglesias más interesantes de la daroca
medieval, ya que si el arranque de la iglesia (se observa en la cabecera)
es románico, posteriormente se terminó en otros estilos
más avanzados.
Sobresale la
torre campanario, con su parte inferior de piedra -románica-
pero finalizada en un sobrio y primitivo estilo mudéjar de ladrillo
(los arquillos polilobulados de los ajimeces son encantadores).
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