Arquitectura
Lombardo-Catalana
Los
orígenes de la arquitectura lombardo-catalana
La
arquitectura lombardo-catalana deriva de la lombarda. Maestros lombardos
se trasladan a Cataluña y allí unen sus conocimientos
a las formas de construcción características de Cataluña,
creando un estilo con matices diferentes.
La
influencia de la arquitectura autóctona es especialmente
mozárabe, con arcos de herradura, etc. Esta base va a ir
poco a poco desapareciendo y se va a sustituir por motivos decorativos
lombardos. La influencia lombarda hará que sistemáticamente
se aboveden todos los edificios completos, aunque hay algunos adintelados.
En todo caso
no se va a dar sólo una parte del edificio cubierto con bóveda.
Algunos edificios estarán totalmente cubiertos por bóveda
de cañón, otros estarán así pero con
las naves laterales cubiertas por bóvedas de cuarto de cañón,
etc.
Fundamentalmente
se va a utilizar como elemento de construcción el sillarejo.
La arquitectura
catalana va a gozar de una edad de oro en el siglo XI gracias al
esplendor del Condado de Barcelona. La próspera economía
permitirá muchas construcciones, además de que los
condes de Barcelona aceptarán muy pronto la reforma cluniacense
y fomentarán la creación de nuevos edificios. Especialmente
en la zona del Pirineo se han conservado muchos edificios con gran
pureza, ya que al estar más aislados se ha librado de las
habituales reformas.
El florecimiento
de la arquitectura lombardo-catalana también se dio gracias
a la genial figura del abad Oliba, hijo de nobles de gran influencia
en la marca hispánica y que fue abad de muchos monasterios
en todos los cuales construyó. Fue abad del monasterio de
Ripoll desde el 1020, de San Miguel de Cuxa, obispo de Vic, etc.
En la arquitectura
lombardo-catalana de finales del siglo X y principios del siglo
XI se van a dar muchas tipologías de edificios distintas
que luego o mejorarán y se extenderán o no fraguarán
y no se volverán a dar.
Así,
hay casos donde se desarrollan iglesias de salón en altura:
las tres naves con bóveda de cañón y a la misma
altura que derivarán en las iglesias Hallenchristen.
Cataluña,
ya en la segunda mitad del siglo XI y a lo largo del siglo XII,
no va a mantener este esplendor y su arquitectura se vuelve conservadora
y basada en esta etapa anterior, por lo que el Románico Pleno
no estará tan presente como el Primer Románico.
Algunos de los
principales edificios del románico lombardo-catalán
son:
Monasterio
de San Martín de Canigó
Este Monasterio
fue construido entre los años 1001 y 1009. Se trata de un
complejo monástico que los condes de Barcelona ponen a disposición
de monjes cluniacenses.
Este monasterio
está ubicado en una zona muy agreste.

Se trata de
un edificio de tres naves, entre las que hay pequeñas diferencias
en altura y en anchura. Dichas naves están cubiertas por
bóveda de cañón y divididas por columnas monolíticas
con capiteles muy rudimentarios de forma de cesta o pirámide
invertida, sin labrar o con una labra muy tosca y con talla a bisel,
en la que se aprecia una evidente influencia prerrománica.
Tiene una fachada
sin decoración, con una entrada de arco de medio punto. Tiene
cripta doble: una en los pies, cubierta con bóveda de arista
y realizada principalmente por función tectónica,
para nivelar el suelo, y otra en la cabecera, cubierta con bóveda
de cañón.
Dispone de torre
muy esbelta con influencia lombarda (dividida en cuerpos, decorada
con bandas y arquillos
) y con un remate muy interesante a
base de almenas escalonadas.
El claustro
es posterior, del románico pleno.
Monasterio de Ripoll
Otro de los grandes edificios de la arquitectura lombardo-catalana
es el Monasterio de Ripoll.
Oliba es nombrado
abad de este monasterio en el 1020 y restaura un antiguo edificio
de tres naves ampliándolo a cinco.
La cabecera
es muy original, con siete ábsides, sin precursores claros
ni influencias posteriores. Seguramente deriva de lo que se está
haciendo en ese momento en Cuxá.
La iglesia es
de grandes dimensiones, con cinco naves que están separadas
con alternancia de soportes (influencia otoniana a través
de lombarda).
Todo el conjunto
estaba desde un principio abovedado, la nave central con bóveda
de cañón y las laterales con bóveda de aristas.
Tiene
dos torres, de las que sólo está elevada una, que
está rematada con merlones o almenas escalonadas; la otra
está desmochada. Estas torres se encuentran a los pies de
la iglesia, generando un pórtico con un atrio posterior y
que sirve para proteger la importante fachada, también posterior,
decorada con iconografía del importantísimo scrpitorium
que había en la iglesia. El lenguaje decorativo es totalmente
lombardo: bandas, arquillos y galerías enanas.
Ya desde principios
del siglo XI aparece una escultura monumental asociada a edificios
que se da por primera vez en territorio hispánico y que se
lo debamos posiblemente al abad Oliba: son los dinteles de las iglesias
de Sant Genís les Fonts (en Sant Genís des Fontaines)
y Saint-André de Sureda, ambos de la época del abad
y ubicadas en el Roselló.
Son especialmente
importantes porque es la primera vez que se ven portadas decoradas
con fines doctrinales. Se aprecia la influencia prerrománica
en la talla a bisel, los personajes encuadrados en arquillos de
herradura, etc.
El dintel de
Sant Genís les Fonts representa un pantocrátor con
mandarla rodeado de dos ángeles y de seis apóstoles
encuadrados en arquitos y el de Saint-André de Sureda representa
lo mismo sólo que los apóstoles son sustituidos por
ángeles.
Iglesia de
la Tossa de Montbui
Iglesia de tres
naves cubiertas por una bóveda de cañón continua
divididas por soportes de muy poca altura con capiteles muy simple
de forma de cesta.
Es una iglesia
muy baja y rudimentaria. Al exterior está cubierta a dos
aguas, sobre la bóveda se colocaron cascotes y materiales
poco pesados sobre los que se dispuso la estructura exterior: al
no haber madera, se minimiza el riesgo de fuego.
Monasterio
de Sant Pere de Rodes
El Monasterio
de Sant Pere de Rodes está situado en un lugar muy apartado,
por lo que se ha conservado muy puro.
El edificio
está realizado en sillarejo. Es una iglesia de planta con
girola, pero su girola no tiene absidiolos. Es el primer edificio
en territorio hispánico con girola, aunque todavía
está muy poco desarrollada. Posiblemente se realizó
con fines profesionales, aunque no ha quedado clara totalmente su
finalidad.
Tiene tres ábsides;
el central forma la girola, que es bastante estrecha. Está
totalmente abovedado. Tiene tres naves, la central cubierta por
tramos de bóveda de cañón separados por arcos
fajones y las laterales están cubiertas por bóvedas
de cuarto de cañón disimuladas por fajones de medio
punto.

Hay una gran
diferencia de altura entre la nave central y las laterales. Las
naves están divididas por soportes de clara influencia del
mundo romano, ya que hay superposición de elementos: sobre
un gran basamento se dispone una columna y sobre un cimacio se dispone
otra columna para ganar altura.
Se cree que
tal estructura pudo llevarse a cabo por influencia de algún
edificio romano que hubiese en esta zona, hoy día desaparecido.
Tiene un crucero de bóveda vaída y una cripta abovedada.
También tiene dos torres en los pies, de influencia otoniana
en cuanto a su colocación.
Monasterio
de Sant Vicenç de Cardona
El Monasterio
de Cardona es uno de los platos fuertes de la arquitectura lombardo-catalana.
Fue construido
entre el 1021 y el 1040. La iglesia tiene tres naves y tres ábsides
y un crucero acusado en altura pero no en planta, con un cimborrio
con cúpula sobre trompas, que es especialmente importante
porque es la primera cúpula sobre trompas en territorio hispánico.

Entre
las trompas y la cúpula hay una especia de tambor que está
horadado. Hay una gran diferencia en altura entre la nave central
y las laterales. La iglesia está totalmente abovedada, con
bóveda de cañón dividida en tramos por arcos
fajones en la nave central, y en las naves laterales con bóveda
de arista.
Estas naves
están divididas por pilares cruciformes. La articulación
del alzado vertical del edificio es sencilla, en dos pisos, y tiene
ventanas tanto en la nave central como en las laterales.
La iglesia de
Sant Vicenç de Cardona tiene una cripta en la zona oriental
que hace que el presbiterio esté sobreelevado. El ábside
central está organizado en el interior con una serie de pequeños
absidiolos que forman una corona.
San Miguel
de Cuixa
Se encuentra
en el Rosellón. Tiene una planta muy interesante porque en
ella se pueden ver las influencias que tiene de Cluny II.
Comienza a realizarse
hacia el año 1040 y es una ampliación tomando como
modelo Cluny II sobre una construcción de finales del s.
X. Tiene una organización muy axial.
En la zona occidental
se organiza una especie de capilla que tiene una cripta que es de
planta circular, organizada en torno a un soporte central, cubierta
con una bóveda anular y que organiza un pequeño ábside
de planta semicircular. Esta cripta es llamada "Cripta del
Pesebre". En torno a ella se organizan dos pasillos que van
a dar a un espacio más abierto, que también sería
una cripta aunque no está clara su función, probablemente
tendría que ver con algún acto procesional.
Este espacio
estaría cubierto con bóveda que estaría aguantada
por una serie de soportes. Sobre esta cripta se realiza otra construcción,
también de planta centralizada, que es la llamada "Capilla
de la Trinidad", que está rodeada por una serie de nichos
que articulan el muro. Sobre los pasillos se organizan unos pórticos
que continúan hasta la iglesia y que organizan una especie
de atrio que también tendría fines procesionales.
Toda esta construcción
es del siglo XI que se añadió a la iglesia del siglo
X que tenía 5 ábsides con y el ábside central
de planta cuadrangular. También en el siglo XI se remodeló
cierta parte de la cabecera. Cluny II tenía siete ábsides,
pero no alienados, más parecidos a Cuixá que a Ripoll.
El antiguo ábside crea una especie de deambulatorio. De los
ábsides del siglo XI, no se sabe si el central sobresalía.
También de esa época son dos torres, de las que sólo
se conserva una, en las que se observa una gran influencia lombarda:
estaban divididas en cuerpos, de los cuales el primero era en talud,
tenían vanos que van aumentando según se aumenta en
altura y tenían un claro lenguaje decorativo lombardo.
La iglesia tiene
tres naves que están cubiertas con bóveda, aunque
quizá en un principio fueran cubiertas planas de madera,
que estaban divididas por arcos de herradura (influencia mozárabe
del siglo X) soportados por pilares de sección cuadrangular.
La
arquitectura lombardo-catalana tardía: Finales del siglo
XI y siglo XII
A partir de
la segunda mitad del siglo XI, en Cataluña no se produce
una renovación artística tan acusada como en resto
del norte de la Península.
En el plano
arquitectónico se perpetúa la arquitectura lombardo-catalana
y no se observa la influencia del románico internacional
que se propaga por las rutas de peregrinación.
Así, este estilo se mantiene en la segunda mitad del siglo
XI y durante todo el siglo XII sin grandes cambios. Además,
Cataluña entra en una etapa convulsa políticamente,
con amenazas externas.
Ello se manifiesta
en la construcción de edificios en lugares recónditos,
especialmente en los valles Pirenaicos, con una arquitectura mucho
más popular. Durante esta época llegan influencias
muy variadas, pero que no acaban de fraguar.
Se construyen
en los Pirineos, iglesias de tres naves, algunas con cubiertas de
madera y todas con lenguaje decorativo totalmente lombardo, especialmente
en el exterior. Algunos ejemplos de construcciones en Cataluña
de esta época son Santa María de Taüll (con las
naves cubiertas con madera), Sant Climent de Taüll, Santa Coloma
de Andorra (con torre de planta circular) Sant Jaume de Frontanyá
(con una sola nave y tres ábsides), Sant Serni de Tavernoles
(cabecera triconque), Sant Pere de Burgal (ábsides contrapuestos).

De esta fase
tardía, del siglo XII destaca especialmente:
Catedral
de la Seu d'Urgell
Pese a ser muy
tardía, de la segunda mitad del siglo XII, tiene un lenguaje
totalmente lombardo-catalán: