A lo largo de
los distintos caminos de peregrinación, especialmente el
de Santiago de Compostela, surgieron numerosas iglesias de peregrinación,
aunque hay cinco principales: San Martín de Tours, San Marcial
de Limoges, Santa Fede Conques, San Sernín de Toulouse y
Santiago de Compostela, de las que sólo se conservan las
tres últimas.

Todas tenían
características muy similares: tres o cinco naves, la central
cubierta con cañón y las laterales con bóvedas
de arista, girola con tres o cinco absidiolos, uno o dos ábsides
por brazo del crucero, pilares compuestos (pilares más semicolumnas),
etc.
San
Martín de Tours
Desgraciadamente
la iglesia de San Martín de Tours sólo se conserva
a nivel de planta.
A comienzos
del siglo X ya había un gran cenobio y empieza a realizarse
el edificio, de modo que se forma la primera girola plenamente románica.
Hacia el año
1050 ya se está realizando la zona del crucero. Tuvo una
gran importancia, por lo que se remodeló en la época
del gótico.
Era muy grande,
con cinco naves. Se destruyó totalmente en la época
de la Revolución Francesa.
San
Marcial de Limoges
San Marcial
de Limoges es algo más tardía, del año 1025.
La nave central parece que en un principio estuvo cubierta con madera
pero que a causa de un incendio se abovedó en torno al año
1160.
Santa
Fe de Conques (Sainte-Foy)
La iglesia abacial
de Santa Fe de Conques es la más pequeña de las iglesias
de peregrinación. Sólo tiene tres naves, tres absidiolos
y una capilla en cada brazo del crucero.

A pesar de sus
pequeñas dimensiones, fue muy venerada. Se comenzó
hacia el año 1050 y en el 1130 estaba ya terminada y perfectamente
abovedada. Tiene tres torres, dos a los pies y el cimborrio. Sufrió
reconstrucciones importantes.
La
portada occidental de la iglesia de Santa Fe de Conques es de gran
belleza.
Se realizo en
el año 1124 aproximadamente y está en relación
con la homóloga de Moissac.
Representa el
Juicio final de manera soberbiamente expresiva y con gran calidad
escultórica. Sin duda esta iconografía tiene un tono
didáctico muy importante.
San
Sernín de Toulouse (Saint Sernin)
San Sernín
de Toulouse se construyó entre el 1077 y el 1096, por tanto
fruto de una edificación muy rápida.
Tenía
cinco naves, tres en el crucero, donde cada brazo tiene dos capillas,
mientras que el ábside tiene cinco absidiolos.
Posee dos torres
a los pies y una posterior en el cimborrio. En los ángulos
más cercanos a los pies tiene escaleras para subir al piso
superior.
La portada occidental
tiene un tímpano con decoración escultórica
anterior a la de Santa Fe, realizada hacia el año 1100. Es
la llamada "Porte Miègeville" (Puerta de la Maravilla),
que representa la Ascensión y que tiene una división
muy clara entre las escenas.
En la iglesia
de Saint Sernin se puede rastrear una evidente relación escultórica
con el románico pleno español.
Santiago
de Compostela
Desgraciadamente,
su aspecto exterior fue totalmente transformado en el siglo XVIII.
Fue construida
sobre una iglesia del siglo IX, a cargo de la orden benedictina,
entre los años 1075 y 1150.
Tuvo dos grandes
promotores: en un principio el obispo Diego Peláez, iniciador
de la obra, pero al caer en desgracia, es depuesto y se produce
un parón tras el que Diego Gelmírez, a partir del
1093, se hizo cargo del magno proyecto.

La diferencia
con las otras iglesias es que la Capilla del Salvador, el absidiolo
central, es cuadrada al exterior. Esto es debido a la influencia
asturiana. Tenía nada menos que nueve torres.