Impulso del
Camino de Santiago
Indudablemente,
la Orden de Cluny fue uno de los principales motores de dinamización
del Camino de Santiago.
Fiel a la regla
benedictina, la abadía cluniacense se autoinvistió
como difusora del cristianismo, sobre todo a lo largo del Camino.
Desde ese punto de vista, resulta comprensible su interés
por el Camino de Santiago, donde se fraguaban la Reconquista y la
cristianización del sur musulmán.

También
es posible que tal devoción jacobea se debiera en parte al
anhelo de poder, ya que durante los siglos XI y XII, la orden duplicó
sus propiedades gracias a las generosas donaciones realizadas por
los monarcas hispanos. La orden de Cluny alzó monasterios,
puentes, iglesias y hospitales, pero también recibió
infinidad de edificios, tierras, prioratos y villas a través
de decretos reales.
Abolición del rito mozárabe
Otra
influencia de Cluny ejerció sobre la España cristiana
del siglo XI fue el apoyo a Roma para la abolición del rito
mozárabe y la reorganización eclesiástico-monástica.
Fundación
de Monasterios
Cluny encontró en los reyes de León del siglo XI el
apoyo necesario para el establecimiento o reforma de varios monasterios
en Tierra de Campos.
Entre estos
monasterios destacan San Zoilo en Carrión de los Condes,
San Isidro de Dueñas (Palencia) y por supuesto, San Benito
de Sahagún, que fue el monasterio más poderoso de
ese periodo.
En estos tres
monasterios se producen manifestaciones románicas valiosísimas.
De San Benito
de Sahagún (Anteriormente llamado "San Facundo y Primitivo)
se conserva la lauda sepulcral de Alfonso Ansúrez más
una Virgen procedente del tímpano de una portada que se exponen
en el Museo Arqueológico Nacional.
San Isidro de
Dueñas tiene una iglesia transformada que debió ser
muy similar a San Martín de Frómista. Afortunadamente,
la portada occidental se conserva bien.

Por último,
en San Zoilo de Carrión de los Condes, se descubrió
en 1993 una portada oculta de excelente calidad artística.
Tiene cinco arquivoltas y cuatro columnas con capiteles relacionados
con Jaca y San Isidoro de León.
Cluny
y el románico
En el año
910 se comienza la construcción del primer templo de Cluny,
denominada "Cluny I" que fue consagrada en el año
927. Debió ser un edificio de estilo otoniano.
Años
más tarde se acomete la segunda obra del Monasterio de Cluny
("Cluny II") que es consagrada en el año 981 y
que fue abovedada en 1010.
Se ha podido
reconstruir la distribución interior del templo por el reflejo
que dejó en varios edificios cluniacenses, principalmente
de la zona suiza.
Se trataba
de una iglesia sin pórtico, sólo con una especie de
atrio abierto con galerías porticadas.
Por este atrio
se accedía a la iglesia, que tenía tres naves, seguramente
separadas por pilares de sección circular.
Había
un crucero destacado en planta y una cabecera muy compartimentada
con siete capillas en torno a la cabecera. El presbiterio estaba
dividido en tres naves. Tenía dos torres a los pies y otra
en el crucero, seguramente con influencia decorativa lombarda.
A finales del
siglo XI aparece la necesidad no sólo de ampliar la iglesia
de Cluny II sino también el resto de dependencias del recinto.
Entre 1088 y
1118 se edificó una nueva inmensa iglesia, "Cluny III",
pero durante su construcción, Cluny II sigue en funcionamiento
hasta su desaparición casi por completo para ampliar el claustro.
La construcción
fue financiada por el rey de Inglaterra y el rey Alfonso VI de Castilla
Y León, hecho favorece que la orden se extienda rápidamente
en la Península.
Cluny III, fue
expropiada, vendida y estúpidamente derribada a comienzos
del siglo XIX, salvo algunos fragmentos del crucero,
indudablemente se puede considerar como una de las obras cumbres
del románico europeo.
Cluny III era
un enorme templo de casi 200 metros de longitud. Tenía un
pórtico de tres naves precedido por dos torres. Desde este
pórtico se accedía a la iglesia de cinco naves de
gran altura, dos cruceros con dos capillas. La cabecera tenía
una girola y cinco absidiolos. El crucero más cercano a la
nave era más alto, largo y ancho. Tenían un gran número
de ventanas, especialmente en la cabecera. No hay tribuna, pero
se empiezan a utilizar los arbotantes. Tenía decoración
de arquillos lombardos.
Parece que en
el gran edificio de Cluny III influyeron algunos edificios, tales
como:
Charité
Sur Loire
Se comienza hacia el 1080 y se concluye en el 1135. Tiene cinco
naves. La articulación del muro era de tres pisos: arcadas,
triforio ciego y ventanas (no hay tribuna). También tenía
una girola con absidiolos, y sólo 3 torres.
Saint Etienne
de Nevers
Se construyó entre el 1063 y el 1097. Tiene tres naves, girola
con tres absidiolos y transepto marcado en planta. La articulación
del muro también tiene tres pisos: arcos, tribuna y ventanas
(similar a las iglesias de peregrinación). La cubrición
era la característica del románico: en la nave central
cañón, en las laterales arista y en la tribuna cuarto
de cañón. Toda la iglesia destaca por su perfecta
sillería.
Por su parte,
Cluny III influyó arquitectónicamente en algunos edificios
románicos de Borgoña, donde el visitante puede hacerse
una idea aproximada de cómo era la última iglesia
abacial cluniacense:
Saint Benît
Sur Loire
Iglesia de tres naves con un solo crucero y un presbiterio muy profundo
con girola. Es una iglesia ad triangulum. Tiene una sólo
una torre en el cimborrio. Articulación del muro en tres
pisos: arcadas, triforio ciego muy alto y ventanas. Está
precedida por una torre pórtico.
Paray-Le-Monial
Fue una fundación directa de Hugo el Grande, promotor de
las obras de Cluny III. Es el mejor ejemplo de cómo debía
ser Cluny III.
Edificio con
tres torres, dos a los pies, entre las que se desarrolla un pórtico.
La cabecera también tiene girola, con tres absidiolos, y
una capilla en cada brazo del crucero, que destaca en planta.
Esta iglesia
forma un juego de volúmenes muy marcado y se ilumina con
numerosas ventanas.

Utiliza arcos
apuntados y está cubierta por bóveda de cañón
apuntado. La articulación del muro es igual a la que debía
haber en Cluny: piso de arcadas (con arcos apuntados), triforio
ciego (tres arcos ciegos por cada arcada) y piso de ventanas.
El triforio
de las naves se convierte en una galería en la cabecera.
Los pilares son compuestos con columnas embebidas y pilastras con
acanaladuras de tipo clásico adosadas, que también
se daba en Cluny.
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