Arte Otoniano y el Imperio
Germánico
La
dinastía otoniana fue la dirigente en el Imperio Germánico durante
el siglo X y parte del XI. Durante esta dinastía, al igual que había
sucedido durante la carolingia, existió un deseo de utilizar las manifestaciones
artísticas como expresión de poder.
Además,
todas estas manifestaciones están especialmente arraigadas en la tradición
carolingia. También se observa una fuerte conexión cultural con
el norte de Italia y con Bizancio debido a los matrimonios entre emperadores germanos
y princesas bizantinas.
De
cualquier modo, las influencias bizantinas no sólo llegan al arte otoniano
a través de esta vía directa, sino que también el norte de
Italia, una zona especialmente bizantinizada, provoca la introducción de
corrientes culturales bizantinas, en este caso de modo indirecto, a la corte germana.
Los
monumentos del arte otoniano que se conservan son muy pocos, debido, sobre todo,
a que fueron reconstruidos en época románica. Los más importantes
son: el coro occidental de Essen, San Ciriaco de Gernrode, San Miguel de Hildesheim,
la catedral de Spira y la catedral de Estrasburgo.
La
influencia carolingia se ve en monumentos como el de Essen, en donde se adivina
una inspiración directa en la capilla palatina Aquisgrán. Sin embargo,
pese a que hay muestras siempre remodeladas de que la planta centralizada fue
utilizada en esta época con cierta asiduidad, en los templos otonianos
adivina sobre todo el predominio de la basílica benedictina. Estas basílicas
generalmente se dividen en tres partes:
Era
muy frecuente que estas grandes iglesias abaciales tuvieron puertas enormes esculpidas
en bronce. Al parecer, la influencia llegó través de Italia por
mediación de princesas bizantinas que precisamente por su origen tenían
una relación muy estrecha con la abadía de Montecassino. Todo hace
suponer que gracias a este contacto llegaron artistas bizantinos a la corte germánica
y realizaron estas puertas conforme a las técnicas de función características
del sur de Italia y del mundo bizantino.
Lo
más importante es que en la propia Germania se crea un taller de escultura
en bronce que va a influir enormemente en el este de Europa. Los talleres más
importantes se van a establecer en torno a las regiones del Mosa y de la Lorena,
por ejemplo en San Miguel de Hildesheim, en la que las puertas miden más
de 5m. y están fundidas de una sola pieza.
Cuerpo
Occidental de Essen
Se construyó entre 973 y el 1002. Se trata de
un cuerpo occidental similar a los West Werk carolingios. Sin embargo no es cuadrangular,
sino que está configurado como la mitad de un hexágono. Presenta
los tres pisos con añadido románico. A los lados, se encuentran
dos grandes torreones para poder acceder al cuerpo. El resto de la iglesia está
muy remodelado por el románico.
San
Ciriaco de Gernrode
Tuvo dos etapas de construcción. En la primera,
hacia el 961, parece que se creó la iglesia basilical con un gran transepto
destacado que daba al ábside y que era del tipo de iglesia renana.
En
esta etapa el paramento sería totalmente liso y ofrecería en la
parte inferior los arcos de comunicación con las naves laterales y en la
parte superior el registro de ventanas en la zona más elevada del muro.
Sin embargo, en el 971 y gracias al patrocinio de la emperatriz griega Teofanos,
la iglesia se reformó planteándose la existencia de una tribuna
similar a los modelos de templos bizantinos.
Además
en esta reforma se abre un ábside contrapuesto en la fachada occidental,
por lo que se abren puertas laterales en las naves y al exterior se enmarcan las
ventanas de las naves laterales con una secuencia de arquerías que nos
indican la proximidad del Norte de Italia.
San
Miguel de Hildesheim
se comienzan las obras hacia el 1001, se construyó un gran
ábside occidental, en torno al 1015, con una gran cripta subterránea
y se termina hacia el 1033.
Es
una iglesia del tipo sajón. Se cree que, quizá por influencia de
San Pedro, se organizó un gran ábside occidental al que se accedía
por un enorme transepto y que presenta un gran piso subterráneo a modo
de cripta de dimensiones descomunales. Hay una puerta que daba al exterior en
el ábside por donde se accedía a la cripta. Esto supone que sólo
se podía acceder a ésta desde exterior. El transepto, muy desarrollado,
tenía dos torreones en los extremos para acceder a unas tribunas situadas
en sus extremos. Parece que desde un principio estas tribunas estuvieron cubiertas
por bóveda de aristas.
La
parte oriental repite el mismo modelo de transepto y todo parece indicar que el
ábside oriental era una cabecera tripartita conforme al modelo benedictino.
La disociación entre los elementos que forman el muro es enorme. Los capiteles
son característicamente otonianos, el capitel cúbico, en el que
las aristas de la parte inferior del capitel, llamado tambor, desaparecen para
dar lugar a formas redondeadas.
Catedral
de Spira
Es una iglesia de planta basilical cubierta con techumbre de madera
en la nave central y con bóvedas de aristas en las laterales.
Tiene
un nártex, por lo que no hay ábside occidental, un transepto muy
destacado en planta y un ábside. La cripta ocupa todo la parte inferior
del ábside y del transepto.
Hay
dos torres que enmarcan la cabecera con un carácter meramente decorativo.
Lo más importante es la rica articulación del muro, con un arco
que enmarca los dos cuerpos del paramento, dando una unidad y acercándose
a lo que será el románico.
Al exterior hay
influencia clara del norte de Italia, por lo que se cree que fuera
remodelado más tarde, con torres similares a los campaniles
raveneses y arquillos, galería enana y bandas lombardas.