A continuación,
citamos una serie de edificios que para los especialistas contienen
rasgos mozárabes. El problema surge, como en el caso del prerrománico
del resto de España, que estos edificios han sufrido numerosas
reformas tanto en periodo prerrománico, como en el románico.
Por esta razón,
la mayoría de ellos se han convertido en un 'puzzle' de distintas
etapas superpuestas y con numerosas adaptaciones y modificaciones.
Hay templos que se piensa que tiene su origen en tiempos tardorromanos
y visigodos, a los que se han ido sumando reformas de los siglos IX,
X y XI, amén de otros cambios más recientes.
Todo ello impide
aseverar con rotundidad nada definitivo sobre estos templos, aunque
sí podemos conjeturar una serie de ideas más o menos
comunes.
Conjunto
de Égara (Terrassa)
En el año
450 el obispo de Barcelona, Nundiniario, desdobló la diócesis
barcelonense creando una nueva y atribuyéndole como sede en
el municipio romano de Égara (la actual Terrassa), nombrando
primer obispo a su arcipreste Ireneo. El año 465 Nundiniario
falleció pero legó sus bienes a Ireneo y lo designó
como sucesor obispo de Barcelona.
La sucesión
de Nundianario unía las dos diócesis no estando conforme
el clericato de Égara y Barcelona, así como del resto
de prelados y arciprestes de la provincia tarraconense a los que,
les costaba admitir la división en dos del obispado de Barcelona
que se había realizado. El caso se trató en el sínodo
de Roma el 17 de noviembre del mismo año 465 y el Papa Hilario
negó finalmente el nombramiento de Ireneo como obispo de Barcelona,
indicándole que regresara a su sede Egarense, que de este modo
obtenía el beneplácito papal y definitivo para su constitución.
El conjunto de
construcciones de Egara, según Olaguer-Feliú, datan
principalmente del siglo IX y sería producto de una escuela
local en que se combinan -nada menos- que principios visigodos, tardoantiguos,
asturianos, carolingios y bizantinos.
Arquitectónicamente,
en la época altomedieval era frecuente que las sedes episcopales
y los grandes centros monásticos dispusieran de tres iglesias.
Un edificio debía tener uso catedralicio, otro parroquial y
el último como baptisterio o capilla funeraria.

En Tarrasa podemos
distinguir estas tres iglesias con los usos que hemos definido anteriormente.
La iglesia de
Santa María ocupa, hoy en día, lo que fue el solar de
la basílica paleocristiana de la que se conservan parte de
los pavimentos en mosaico y la planta del baptisterio. Se trata del
templo principal del conjunto.
La cabecera muestra
planta cuadrada al exterior y arco de herradura al interior. Para
Olaguer-Feliú, este tipo de planta podría ser mozárabe
como en los casos de San Cebrián de Mazote y Peñalba
de Santiago
La iglesia de
San Pere ha sufrido demasiadas modificaciones para distinguir elementos
prerrománicos en ella pero su ábside trilobulado y el
transepto elevado nos remiten a una temprana datación.

La iglesia de
San Miguel se denomino durante mucho tiempo como baptisterio, demostrándose
más tarde que no era cierto, parece ser que su utilidad fue
la de capilla funeraria.
Estos tres edificios
conservan pinturas al fresco de finales del siglo X y que muestran
evidentes similitudes con las miniaturas mozárabes de los códices
que les son contemporáneas.
Iglesia
de Santa Helena de Rodes. Port Selva
Cercana al Monasterio
de San Pere de Rodes se localiza la iglesia de Santa Helena en la
pequeña aldea de Santa Creu de Rodes. Este edificio tiene origen
prerrománico, ya que su primera construcción data del
siglo IX. Esta primera edificación constaba de nave única
con cubierta en madera. Anejo a la cabecera se dispuso una torre campanario
dividida en tres plantas.

El interior se
resuelve con ábside trapezoidal y absidiolos a cada lado con
cubierta de bóveda de cañón. El edificio que
hoy observamos es producto de las reformas acaecidas en los siglos
XV y XVI.
Porta
Ferrada en el Monasterio de Sant Feliu de Guíxols (Girona)
Adosada a la iglesia
del Monasterio de Sant Feliu de Guíxols se encuentra una construcción
de origen desconocido asemejando al atrio porticado de un edificio
prerrománico.

Se cierra en un
costado mediante cinco arcos de herradura. Éstos no cuentan
con el mismo tamaño en la luz del intradós del arco.
Una de las características mozárabes de esta estructura
es el tipo de basas, con escocias muy desarrolladas.
Sobre este primer
nivel se dispone otro de tipo del románico lombardo con tres
arquerías triples de arcos de ligera herradura y peraltados.

Se ha especulado
con la posibilidad de que esta bella estructura porticada formase
parte de la fachada del palacio abacial del siglo X.
Sant
Quirze de Pedret (Barcelona)
Caminando sobre
un puente medieval muy bien conservado arribamos a la pequeña
iglesia de San Quirze. De origen prerrománico, datada en el
siglo IX, sería en origen de una sola nave concluyendo en ábside
trapezoidal. Algunos incluso retrotraen esta primera parte a época
visigoda. Probablemente
tuvo un acceso al oeste, hoy desaparecido.

Las dos naves
laterales se adosaron durante el siglo X concluyendo así mismo
en ábsides de arco de herradura. De la nave sur subsiste sólo
un tramo ya que en el siglo XIII, en el proceso al gótico,
se encastró una torre que caería más adelante.
Ya de época románica subsiste la portada de arquivoltas
lisas sobre línea de impostas.

Sin embargo el
elemento más destacable de esta iglesia son las pinturas de
su interior. Las localizadas en el ábside central son las más
antiguas ya que posteriormente a estas existieron otras románicas
que fueron trasladadas al museo Diocesano y Comarcal de Solsona en
1937.
Las representaciones
que podemos observar nos enseñan una cruz de brazos radiales
con un círculo en medio. Los brazos de la cruz están
ornamentados con motivos vegetales y geométricos. Dentro de
éste se encuentra un caballero con lanza adornada con estandarte.
En su cabeza distinguimos un típico yelmo cónico. Junto
a él una figura y un perro portando lleva una cruz sobre la
cabeza. Sobre el caballo se localiza una especie de pájaro
que picotea un racimo de uvas portando otro a sus espaldas. Ya fuera
de la cruz radial se encuentra un hombre barbado con un libro sobre
el pecho. Al otro lado otro hombre desnudo arrodillado que sostiene
un bastón y con una hoguera frente a él.

Al otro lado del
vano absidial distinguimos una figura masculina con barba, túnica
y brazos extendidos. Toda la escena se enmarca dentro de un segundo
círculo con motivos de zig-zag, sobre él se distingue
la figura de un un pavo real.
Santa
María de Marquet (Barcelona)
La iglesia de
Santa María de Matadars, más conocida como Santa María
de Marquet se encuentra en el municipio barcelonés del Pont de Vilomara.
Reformas posteriores
románicas sólo han dejado del edificio prerrománico
de Santa María de Marquet el ábside cuadrado y la parte
central y norte del transepto.
Además,
debió tener tres naves que fueron unificadas en la reforma
románica.

Lo más
interesante del periodo prerrománico son los arcos de separación
de esta zona mozárabe, que son de herradura de distinto trazado.
También
se aprecia la aspillera del testero con arco ultrasemicircular.
Sant
Julià de Boada (Girona)
La de Sant Julià
de Boada es una recoleta iglesita muy interesante. Muestra una nave
y ábside trapezoidal, todo ello bastante irregular. La puerta
de acceso, reconstruida, es de herradura.
El interior nos
ofrece un enigmático e interesante panorama cronológico.
El arco triunfal de herradura podría ser visigodo y correspondería
a un antiguo edificio que sería reformado en el siglo X.

Estas reformas
de época mozárabe se comprueban en el arco que existe
en medio de la nave y que también es de herradura, más
cerrado y sobre todo delata su ascendente califal en que las dovelas
apuntan al centro de la línea de impostas, no al del círculo,
a la manera cordobesa de mediados del siglo X.
Sant
Pere de Brunet (Barcelona)
Otra de las iglesias
prerrománicas de Cataluña con evidentes rasgos mozárabes
es la de Sant Pere de Brunet. De la segunda mitad del siglo X se ha
mantenido el ábside de planta trapezoidal, cuya embocadura
tiene un arco triunfal de espectacular arco de herradura muy cerrado.
La nave, más
alta y ancha, ya es románica con bóveda de medio cañón
y arcos fajones.
Sant
Vicenç de Obiols (Barcelona)
Espectacular iglesia
de planta de cruz latina, cuya cabecera y transepto parecen datar
de época visigoda, con arcos de herradura sobre columnas. Para
algunos autores, los capiteles de estas columnas fueron retocados
en el siglo X.
Sant
Miquel de Olerdola (Barcelona)
Al sur de la provincia
de Barcelona está la iglesia de Sant Miquel de Olerdola, templo
de una antigua fortaleza.
En ella, aunque
con muchas alteraciones, se conserva su cabecera de formas rectangulares
al exterior y curva al interior. Además el arco triunfal es
de herradura de raigambre mozárabe.
El
Prerrománico catalán en los alrededores del año
mil
El
Renacimiento Cultural de finales del siglo X
En Cataluña
se va a dar un gran renacimiento cultural en las postrimerías
del siglo X y las primeras décadas del XI.
En este proceso
es ineludible destacar la figura del Abad Oliba que durante el siglo
XI desempeño un papel político y religioso que se vio
reflejado en la evolución arquitectónica. En el ámbito
catalán fue prelado de dos monasterios claves en la historia
del románico posterior: San Miguel de Cuixa, en el Roselló
francés y Santa María de Ripoll. Más adelante
seria nombrado también obispo de Vic.
Grandes
edificios como los monasterios de Cuixá y de Ripoll, junto
a las catedrales de Vic, Girona y Barcelona se convierten en la época
prerrománica en lugares de cultura y ciencia dentro del panorama
europeo. Asumiendo todas ellas el papel de transmisores de estos valores
católicos y el saber acumulado por el mundo islámico.
Gracias a ellos se produce, por tanto, un renacimiento cultural y
una amplia voluntad de expansión hacía nuevas culturas.
Sin embargo, no
sólo en estos grandes centros monásticos y catedralicios
se produjeron las simientes de lo que más tarde sería
la primera arquitectura románica en Cataluña. Junto
a ellos, las pequeñas diócesis rurales y las sedes episcopales
fueron igualmente el germen de esta nueva visión.
Los precedentes
que llegaban del sur de Francia en cuanto a la arquitectura del siglo
X sólo nos han dejado edificios menores que presentan, por
lo general, planta rectangular con nave única o en ocasiones
con naves laterales como Arles-sur-Tech y una cubierta de armazón
de madera. Los ábsides suelen ser pequeños y estar cubiertos
con bóveda de cascarón o de cañón. En
un primer momento, su planta estaba realzada en el interior siendo
cuadrada o poligonal al exterior. Más adelante se verá
realzada por completo, evolucionando hacia la planta semicircular
característica del ábside románico.
La
fusión de lo mozárabe hispano con la corriente lombarda
La
expedición de Almanzor en el año 985 que saquea Cataluña
y destruye la ciudad de Barcelona va a orientar al Condado a mirar
hacia el norte de donde vendrán las nuevas tendencias arquitectónicas
lombardas.
El
auge constructor de la Cataluña de finales del siglo X coincide
con la expansión de los constructores lombardos del norte de
Italia que se extienden mediante cofradías por lo que actualmente
es el norte de Italia,Suiza, Alemania y sur de Francia.
De
esta manera, alrededor del año 1000 surgen una serie de templos
de transición entre lo prerrománico y lo románico
lombardo como son el Monasterio de Cuixá, la abadía
de San Martín de Canigó y la curiosa y espectacular
iglesia de Sant Pere de Rodes.
Para
ampliar información sobre estos edificios pinche en:
Templos
de transición al Románico Lombardo Catalán

(Autores
del artículo/colaboradores de ARTEGUIAS:
Ana Belén Fernández y David de la Garma)