Arte
mozárabe en el antiguo Reino de León y Condado de Castilla
Controversia
sobre el arte y arquitectura mozárabe
El término
"Arte mozárabe" nace con Manuel Gómez Moreno
en 1919, con su famoso libro "Iglesias Mozárabes".
Desde entonces, y aunque ha tenido numerosos detractores, esta denominación
se ha generalizado para caracterizar el arte de la España cristiana
entre finales del siglo IX a comienzos del XI, es decir, desde la
finalización del arte "oficial" de la monarquía
asturiana a la irrupción del románico.

Para
Gómez Moreno y muchos autores que han seguido sus criterios, este arte
es desarrollado por mozárabes de Andalucía basándose en el
éxodo que muchos de ellos protagonizaron en aquellos años. En efecto,
la convivencia pacífica y tolerante que marcó la relación
entre cristianos y musulmanes durante el primer siglo y medio de ocupación
fue deteriorándose a partir de la mitad del siglo IX. Como
consecuencia de ello, comenzó un éxodo de gentes cristianas desde
Andalucía y Toledo al norte de España.
Para
Gómez Moreno, los mozárabes, así llamados los cristianos
que vivían en Al-Andalus, trajeron un arte más o menos influido
por las iglesias visigodas que dejaron atrás y sobre todo por el arte califal
del poder islámico.
Sin
embargo, la corriente actual de pensamiento, rechaza la denominación de
mozárabe a este arte y arquitectura. Durante el siglo X las fronteras del
reino astur-leonés se ensanchan hasta el Duero. Para ello es necesario
una repoblación de gentes venidas del norte y también de cristianos
andaluces. Ambos colectivos coinciden en su rechazo al mundo islámico y
su ideal de reconstrucción del reino hispanovisigodo. Por ello, estos autores
contrarios a las tesis de Gómez Moreno, aducen que la base de la arquitectura
de ese siglo es precisamente "preislámica".

Otra
idea que refuerza la opinión de la relativa influencia islámica
en esta arquitectura se basa en que los mozárabes -por la prohibición
de construir templos durante la denominación árabe- no pudieron
aportar demasiado a estos edificios. En definitiva, para Isidro Bango Torviso
todos los estilos "prerrománicos" son básicamente una
continuación empobrecida del arte hispanorromano tardío y provincial,
mientras que la influencia islámica fue de tipo anecdótica.

Para
estos autores, que rechazan el ascendente islámico de este arte, sería
más acertada la denominación "arquitectura de repoblación"
o "arquitectura fronteriza"
Siendo
aceptada cada vez más esta tesis, hay que pensar que los mozárabes
andaluces, expertos o no en arquitectura, recordarían plenamente las construcciones
que dejaron en la Andalucía musulmana y que influirían en los artífices
de las nuevas iglesias, fueran quienes fueran. Este hecho es innegable, ya que
muchas de las manifestaciones más singulares y espectaculares de esta arquitectura
(aunque se califiquen de "epidérmicas" o "formales")
son de tipo islámico califal, como los ajimeces de arcos de herradura cerrados
y de intradós y extradós no concéntricos, con resalte de
alfiz, o los modillones de lóbulos que soportan los aleros. Un buen ejemplo
de esta influencia musulmana y oriental es la enigmática columna-palmera
que sostiene las bóvedas de San Baudelio de Berlanga de Soria.

Dicho
esto, estas iglesias que seguiremos denominando "mozárabes" por
tradición, presentan una serie de características que imprimen un
sello de familia. Aquí aclaramos que no en todas las iglesias de este periodo
y denominación se presentan todas, pero sí alguna:
Dentro del territorio
que ocupaban el Reino de León y el Condado de Castilla, es decir la actual
Comunidad de Castilla y León, Asturias, Cantabria y Galicia, las iglesias
más importantes de estilo mozárabe conservadas son San Miguel de
Escalada, Santiago de Peñalba, San Cebrián de Mazote, San Baudelio
de Berlanga, Santa María de Lebeña y San Miguel de Celanova.
San
Miguel de la Escalada (León)
San
Miguel de Escalada se construyó hacia el año 913 y fue fundada por
el abad Alfonso para una comunidad monástica de mozárabes procedentes
de Al-Andalus. Tiene una planta basilical con tres naves, las laterales más
estrechas y bajas que la central, separadas por columnas que soportan arcos de
herradura más cerrados que los visigodos.

No
tiene pórtico avanzado y presenta un vano de entrada en el lado occidental,
aparte de las varias entradas laterales, que se encuentran tanto en el lado sur
como en el norte.
El
crucero se abre mediante iconostasis y la cabecera tiene tres ábsides de
planta ultrasemicircular al interior y cuadrada al exterior.
San
Miguel de Escalada está cubierta en su totalidad en madera excepto los
ábsides que están cubiertos con bóvedas gallonada.
En
el lado sur tiene un pórtico lateral más tardío, con arcos
de herradura sobre columnas con capiteles que imitan lo corintio.
Santiago
de Peñalba (León)
La
iglesia mozárabe de Santiago de Peñalba al parecer fue
construida en la primera mitad del siglo X por el abad Salomón.

Estaba
terminada en el año 937 y se encuentra en la parte alta del
Valle del Silencio, cerca de Ponferrada, que parece que era un valle
de eremitas.
Al
exterior, el edificio se muestra como un conjunto armónico de diferentes
volúmenes, que enriquecen la aparente sencillez de la planta, en el que
destacan el tejado de amplios aleros.
Santiago
de Peñalba es una iglesia también de ábsides contrapuestos.
El occidental parece que tiene igualmente un carácter funerario.
Tiene una sola
nave compartimentada en dos tramos. El más occidental se cubre
con bóveda de cañón y en él estaría
la entrada. El más oriental esta cubierto por una cúpula
gallonada y sería el tramo equivalente al transepto. El acceso
entre los dos tramos tiene arcos de herradura mucho más pequeños
que el alzado de la iglesia. A imitación de muchas iglesias
visigodas y asturianas, tiene una sacristía en cada extremo
del transepto.

La cabecera es
de un sólo ábside que está cubierto con cúpula
gallonada y que tiene el perfil exterior recto y el interior de herradura.
El arco de herradura que da paso al ábside, el arco triunfal,
está enmarcado por un alfiz de influencia islámica.
Santa
María de Lebeña (Cantabria)
Tradicionalmente
se ha atribuido la fundación de Santa María de Lebeña
a Don Alfonso y a su esposa Doña Justa, condes de Liébana,
en el año 925.
El templo del
monasterio mozárabe de Santa María de Lebeña
es rectangular con tres naves, ligeramente más ancha la central,
separadas por pilares de núcleo cuadrado con columnas. Estos
soportan arcos de herradura que se apoyan en capiteles corintios con
collarino de tipo asturiano.

Su cabecera plana,
presenta una triple división interior, con el cuerpo central
ligeramente avanzado respecto a los laterales, y arcos de medio punto.
La cubierta de
los distintos espacios se realiza, de forma independiente, mediante
bóvedas de cañón, longitudinales en la nave central
y ábsides, y transversales en las naves laterales. Los aleros
tienen modillones de lóbulos plenamente mozárabes.

Lo más
bello de este templo mozárabe de Santa María de Lebeña
es el espacio interior con su juego de distintas alturas que en el
tramo central alcanza singular elevación.
San
Baudelio de Berlanga (Soria)
Es
de principios del siglo XI. Es una iglesia de trazado cuadrangular y presenta
un gran soporte en el centro a modo de gruesa columna, del que salen unos nervios
similares a hojas de palmera que configuran la bóveda nervada que cubre
este espacio cuadrado.
Las
entradas son laterales y en la parte occidental aparece un coro occidental de
dos pisos abovedado en la parte inferior, del que no se sabe su finalidad pero
es posible que formara parte de un eremitorio y que fuera allí donde se
colocarían los monjes.
La
cabecera está formada por un ábside único de testero recto
en ambos lados. No se sabe por qué, hay una pequeña cámara
con propia bóveda gallonada entre la techumbre exterior y la bóveda
nervada que cubre el espacio cuadrado. San Baudelio de Berlanga es la iglesia
más islámica de todos estos templos y posiblemente la más
misteriosa y encantadora de todas ellas.
San
Cebrián de Mazote (Valladolid)
San
Cebrián de Mazote fue fundada por el abad Martinus (es una de las dos únicas
iglesias junto a San Miguel de la Escalada fundadas por comunidades monásticas
mozárabes procedentes de Al-Andalus). En esta iglesia monástica
se pueden encontrar reminiscencias paleocristianas y visigodas: es una iglesia
de ábsides contrapuestos.
Parece
que el ábside occidental se construyó para enterar a Genodio, un
eremita que vivía cerca y que fue rápidamente santificado. Está
cubierto en madera, lo que permite una iluminación directa. Los arcos son
de herradura y tuvo que haber un iconostasio, aunque no se conserva.
Se
entra por ambos lados del transepto, que está rematado por dos exedras
cubiertas con bóvedas gallonadas. La parte central del transepto es la
parte más alta del edificio y está cubierto con una cúpula
gallonada, hoy perdida. La cabecera es tripartita de testero recto al exterior
pero al interior la capilla mayor, cubierta con bóveda gallonada, tiene
un perfil herradura. Las capillas laterales tienen un perfil recto también
al interior y están cubiertas con bóvedas de aristas. También
se puede decir que la cabecera es trebolada, de influencia bizantina. El ábside
contrapuesto también está cubierto con bóveda gallonada.
En
la iglesia de San Cebrián de Mazote se conserva parte de un relieve proveniente
de un cancel. Es una representación figurativa con dos personajes, que
son figuras planas proyectadas en sólo dos dimensiones con los rasgos y
vestimentas totalmente geometrizados, rodeados por cenefas con róleos con
pequeñas flores y decoraciones geométricas.
Capilla
de San Miguel de Celanova (Orense)
San
Miguel de Celanova es una iglesia monástica de una comunidad muy pequeña.
Su encantador y recoleto espacio interior no supera los 9 metros de largo.
Tiene un primer tramo con la puerta de entrada en el lateral y cubierto con bóveda
de cañón, un tramo equivalente al transepto probablemente cubierto
con bóveda de aristas y un ábside enano con perfil recto al exterior
y de herradura al interior y cubierto con bóveda gallonada. Tiene modillones
en el exterior.
San
Miguel de Celanova rezuma sabor muy islámico gracias
a sus numerosos arcos de herradura.
Otros
templos de arquitectura mozárabe en estos territorios
El
estilo mozárabe cuenta con otras importantes obras como:
Santo
Tomás de las Ollas (León) con su cabecera adornada por una arquería
ciega de arcos de herradura
Santa
María de Wamba (Valladolid) con su cabecera armónica.
Ésta es una representación
de lo más notable, pero no todo lo que hay. A lo largo y ancho de Castilla
y León, e incluso en Galicia y la cornisa cantábrica, se construyeron
numerosos edificios hasta finales del siglo XI, más modestos y que nos
han llegado parcialmente. Muchos de ellos son tan humildes que sólo son
reconocibles por algún arco de herradura en la puerta o arco triunfal o
por quedar alguna celosía en sus muros.
Es
seguro que a medida que se vayan desmontando retablos, y restaurando iglesias
(sobre todo del románico rural) se irán descubriendo nuevos restos
de esta manera de construir que más que un estilo artístico definido
es una amalgama de tendencias en una época anárquica, con escaso
orden político (fraccionamiento en reinos y condados) y dominada por la
guerra, la religiosidad y un profundo anhelo de supervivencia.
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