Arte
mozárabe en el Serrablo de Huesca
Las
llamadas"iglesias del Serrablo" constituyen un conjunto
bastante homogéneo de catorce templos construidos entre mediados
del siglo X y mediados del siglo XI.
Su importancia
es inmensa por varios motivos. Se trata del conjunto de iglesias cristianas
más antiguas que se conservan en España con permiso
de algunos poco templos asturianos, mozárabes castellanoleonés
y visigodos.
Sus características
peculiares y distintivas con respecto a la arquitectura medieval de
la época ha creado controversia entre los especialistas que
las encuadran en dos diferentes estilos. Para algunos se trata de
templos mozárabes. Para otros son iglesias pertenecientes a
una fase primitiva (y contaminada con mozarabismos) de la arquitectura
románico - lombarda.
La iglesias
del Serrablo suelen
tener una nave rectangular unida a cabecera semicircular. Su peculiaridad
estriba en la original decoración del muro absidal: friso de
baquetones verticales por encima y arcuaciones ciegas o lesenas en
la parte inferior.
También
las torres son muy bellas y esbeltas con pequeños ventanales
de arcos de herradura, sostenidos por columnitas cuyos fustes están
realizados a base de tambores cilíndricos de piedra superpuestos.
Estos templos
del Serrablo se pueden encontrar en el margen izquierdo del río
Gállego. Han sido declaradas Monumentos Artístico-Históricos.
Se trata de los templos de Ordovés, Rasal, Lasieso, Arto, Isún,
Satué, Lárrade, S. Juan de Busa, Oliván, Orós
Bajo, Susín, Basarán (trasladada a Formigal) Otal, S.
Juan de Espierre y San Bartolomé de Gavín.
San
Bartolomé de Gavín
Iglesia de
nave y cabecera rectangular, prácticamente rehecha por la Asociación
de Amigos del Serrablo, pues se encontraba casi completamente arruinada.
Lo original
conservado, que es lo más bello del templo original y una de
los elementos más importantes del mozárabe serrablés,
es la torre campanario, muy alta y original. Además de tener
el característico ventanal de tres arcos de herradura y el
friso de baquetones, presenta por debajo unos óculos circulares
dovelados enmarcados por molduras cuadrangulares.
San
Pedro de Lárrede
Prototipo
del mozárabe del Serrablo, aunque con importantes diferencias
con las restantes, como su planta de cruz latina, gracias a la construcción
de dos pequeñas capillas laterales a modo de crucero.
No cabe duda,
que por sus equilibrados volúmenes, acertada decoración
mural, su emplazamiento y la magnífica restauración,
esta iglesia de San Pedro de Lárrede es la más hermosa
de todo el mozárabe serrablés. Fue declarada Monumento
Nacional en 1931.
Su cabecera
es semicircular con decoración mural a base de lesenas lombardas
y un friso de baquetones paralelos y verticales.
En los muros
occidentales de las capillas laterales se abren pequeñas puertas
rehundidas en alfiz con falso arco de herradura.
La puerta
principal está en el muro sur. Es de medio punto sobre impostas
biseladas que dan aspecto de falsa herradura. Se encuentra rehundida
y enmarcada por doble alfiz.
La torre es
alta y esbelta, con las características ventanas ajimezadas
de triple vano.
Tanto en aspecto,
como aparejo, presencia de mechinales, etc. esta construcción
se acerca mucho a las del románico lombardo.
San
Juan Bautista de Rasal
Llamamos
la atención sobre la iglesia se San Juan Bautista de Rasal,
que necesita una urgente restauración pues además de
su valor arquitectónico añade las buenas pinturas que
se encuentran en el interior de su ábside.
Estas pinturas
han sido descubiertas por nuestro amigo y experto en el románico
aragonés, Antonio García Omedes (www.romanicoaragones.com),
que está haciendo una incansable labor de influencia sobre
diversos medios de comunicación y autoridades para conseguir
su rehabilitación.
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