
Otros
monumentos románicos de la ciudad de Zamora
Siguiendo
el recorrido por el arte románico de la ciudad de Zamora
llegamos a tres de las más de 20 iglesias zamoranas de este
estilo.

Aunque nos centraremos
en algunos de los monumentos más importantes: San Juan de
Puertanueva, Santiago del Burgo y Santa María la Nueva, el
periplo por Zamora nos ofrecerá muchas más sorpresas.
Aunque no tengamos
ninguna guía a mano, un sosegado paseo por las calles del
casco antiguo de Zamora nos hará descubris múltiples
rincones romámicos.

San
Juan de Puertanueva
Este
templo ha sido uno de los más alterados por derribos y reconstrucciones,
desde el siglo XVI al XVIII, por lo que ha perdido su fisionomía
original tanto al exterior como en el interior.
Sin embargo,
la fachada meridional se conserva bien, por fortuna, ya que es verdaderamente
espléndida y singular, tanto por su belleza como originalidad.
La gran portada se articula mediante tres anchas y grandes arquivoltas
abocinadas y decoradas con grandes flores que apoyan sobre parejas
de columnas geminadas.
El conjunto
es rodeado por dos altas columnas que llegan hasta el tejaroz soportado
por canecillos. Entre éste y la puerta hay un rosetón,
que es considerado como el más bello de Zamora. Tiene forma
de rueda de carro con columnillas radiales que terminan en marco
circular con la cruz de Malta calada.
Santiago
del Burgo
Bien
restaurado, este teplo románico denominado Santiago del Burgo,
de la segunda mitad del siglo XII tiene planta basilical de tres
naves rematadas en cabecera con tres ábsides planos, de tradición
zamorana.
Su exterior
se encuentra salpicado de grandes portadas de contrastada belleza.
Tiene tres,
en los costados meridional y septentrional, además de la
que se halla en el hastial occidental.
La puerta del
muro meridional es conocido por su pinjante, mientras que la la
fachada occidental destaca por la belleza de los lóbulos
de sus tres arquivoltas.
El
interior transmite una gran sensación de medievalidad, por
su tamizada oscuridad y el equilibrio de formas. Es destacable la
altura de la nave central.
Los apoyos están
constituidos por pilares cuadrados sobre plintos y semicolumna embebidas
a cada una de las caras. Los capiteles pertenecen a dos escuelas,
aunque en general ambos tipos inciden en la temática vegetal.

Santa
María la Nueva
Está
situada en el límite oriental del casco antiguo y fue escenario,
en 1158, del sonado "Motín de la Trucha" donde
la plebe incendió la iglesia cuando se congregaba la nobleza
de la ciudad.

Tras el incendio
hubo de reconstruirse al filo del 1200. Afortunadamente el incendio
respetó la cabecera original, de finales del siglo XI, y
por tanto, una de las construcciones más antiguas de la ciudad.
Es destacable
las arquerías superiores que voltean sobre finas columnillas.
En tres de los paños hay rudos ventanales con columnillas
decoradas con escultura casi de tradición visigótica.
|
Otros
libros destacados del mes
|
|
|
|
|
|
|