Guía
del Románico en la ciudad de León: Basílica de
San Isidoro
La
ciudad de León, de su glorioso pasado altomedieval conserva
distintos monumentos románicos y góticos.
Algunos son tan conocidos con
la extraordinaria catedral gótica, llamada "pulchra leonina"
por su inigualable belleza y la románica Real Colegiata de
San Isidoro, no menos espléndida.
Otros son mucho menos conocidos
e incluso ignorados. Tal es el caso de la iglesia de Santa María
del Mercado y el llamado Palacio de Alfonso VII, ambos del
siglo XII y que luego describiremos.
Recorrido
por el León románico
Un posible y recomendado recorrido
secuencial para conocer esto hitos medievales leoneses es comenzar con
la catedral gótica y trazando una especie de arco abordar el
resto de lugares importantes a los que nos referiremos.
La catedral es referencia absoluta
del corazón histórico de León y lugar tan conocido
que es imposible no encontrarla. La historia y descripción de
la catedral gótica de León queda fuera de los límites
de esta página, pero es posible conocer más de ella en
el siguiente enlace:
Visitar
la Catedral de León
No obstante, aprovechamos a
decir aquí que el solar que ocupa el actual templo catedralicio
bajomedieval tiene una larguísima historia de edificaciones que
abarcan desde las termas romanas de la vieja Legio VII Gemina, pasando
por el palacio de Ordoño II reconvertido en iglesia y que fue
construido tras la repoblación de la ciudad en el siglo X y también
por la catedral románica, que fue destruida para levantar el
actual edificio gótico y de la que sabemos que era una iglesia
de tres naves y tres ábsides semicirculares con empleo masivo
del ladrillo y de la piedra labrada.

Tras la visita a la catedral
y camino de San Isidoro, debemos acercarnos al Palacio de Alfonso VII
o de Doña Berenguela, que se encuentra al noroeste, en el patio
del Colegio de las Teresianas.
Algo más al noroeste
llegamos a la Real Colegiata de San Isidoro, que es, sin duda, uno de
los monumentos románicos más importantes de España
y pieza indispensable para entender el desarrollo de este estilo en
la Península.
Tras una detenida visita a tan
insigne edificio, es indispensable retroceder, en este caso hacia el
sur, para visitar la iglesia de Santa María del Mercado.
Basílica
de San Isidoro de León
Esta
iglesia se levanta en un lugar donde se alzaban otras anteriores iglesias.
La última de ellas fue edificada por Fernando I para albergar
las reliquias de San Isidoro de Sevilla.
Esta antigua
iglesia no era de grandes proporciones y en absoluto era de estilo románico
sino plenamente prerrománica - asturiana.
Posteriormente
se mandó edificar el famoso y soberbio Panteón de los
Reyes, monumento sepulcral que actualmente es lo más antiguo
que se conserva.
En sus bóvedas
se pintó en el siglo XII un repertorio de primer orden en el
románico europeo por lo que se la denomina la "Capilla Sixtina"
del románico.

Poco después
se mando reconstruir la iglesia ya en el estilo románico pleno
que imperaba en aquella época y traído por los aires internacionales
del Camino de Santiago.
Esta basílica
se construyó con un plan de tres naves, crucero saliente y cabecera
de tres ábsides. El central lamentablemente se perdió
a finales de la Edad Media para sustituirlo por otro tardogótico.
En el costado
meridional se abren las dos monumentales puertas. La del Perdón
se abre en el muro del hastial del crucero y se decora con un tímpano
bellamente esculpido con las escenas del Descendimiento, el Sepulcro
vacío y la Ascensión. Las mochetas que lo sostienen son
magníficas con dos expresivas cabezas de animales.
Por encima aparecen las figuras hieráticas y solemnes de San
Pedro y San Pablo y más arriba una arquería sobre el tejaroz.
La Puerta del
Cordero es la principal del templo y es más bella aún,
con la escena del Sacrificio de Isaac en que aparece la mano de Dios
impidiendo la acción, además de un Agnus Dei inscrito
en una especie de mandorla soportada por dos espléndidos ángeles.
Le acompaña las esculturas de San Isidoro y San Vicente y un
hermoso zodiaco.

Una
robusta torre románica con amplios ventanales superiores se adosa
a los pies del templo, aunque pasa algo desapercibida a pesar de su
altura por la magnificencia del templo románico y la cercanía
de las murallas romanas.
El
interior respira un difícilmente descriptible ambiente medieval.
La penumbra, la solidez de los pilares, la imaginación de las
tallas transportan al visitante a un mundo olvidado.
Tampoco es despreciable
el museo que conserva algunas piezas de arte mueble de primera magnitud.
Palacio
Imperial de Alfonso VII
El
Palacio de Alfonso VII o de Doña Berenguela es un edificio poco
conocido a pesar de su valor histórico. La mayoría de
los turistas pasan junto a él cuando se desplazan de la catedral
a San Isidoro sin percatarse de su presencia, como consecuencia de su
su escondida ubicación.
Y
es que este palacio románico leonés se encuentra en el
interior del patio del Colegio de Teresianas y sólo se puede
ver desde la lejanía a través de un par de verjas.
Su
valor, como dijimos, es más histórico que artístico,
dada la escasez de edificios románicos civiles que se conservan.
Hay que mencionar que nada se sabe del origen de este palacio y el nombre
de Alfonso VII o Doña Berenguela se usa de manera tópica
y convencional, pues es más probable que perteneciera a alguna
familia noble de la ciudad.

Esta
vivienda es una construcción de tres pisos, de los que se conservan
los dos primeros y el arranque del tercero, con fábrica de calicanto
(el material pétreo son cantos rodados de río) con sillería
en las esquinas.
La
lisura de los muros se rompe mediante una puerta y ventanales de sillería.
Santa
María del Mercado
Esta
iglesia se llamó originalmente Santa María del Camino
por encontrase al lado de la Ruta Jacobea a Santiago. Es junto a San
Isidoro el único edificio religioso románico de la la
ciudad de León.
De
planta de tres naves y tres ábsides, se conserva sólo
algunos pilares interiores y los ábsides laterales, además
de algunas portadas más o menos alteradas.
Lo
más interesante son algunos canecillos historiados del ábside
del Evangelio y del tramo presbiterial del ábside principal,
que muestran hombres en distintas actitudes y otros que más bien
parecen monos.
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