Románico
en Pamplona y el norte de Navarra
Museo
de Navarra y Museo Catedralicio Diocesano de Pamplona
Aunque
en el Museo de Navarra se conserva una colección inmensa de obras
de arte, destacamos los capiteles y tallas de dos maestros que trabajaron
en la desaparecida catedral de Pamplona.
Nos referimos
al Maestro Esteban y al Maestro del claustro.
El primero esculpió
el magnífico capitel de las dos aves picándose las patas,
que pleno de simbolismo espiritual aparece también en la portada
de Leyre.
También
son magníficos los capiteles con escenas bíblicas del
Maestro del Claustro, minuciosas, abigarradas y con extraordinario dinamismo.
Por su parte,
en el Museo de la Catedral de Pamplona también hay una buena
colección de obras de arte románico y gótico, en
especial imaginería mariana y obras de orfebrería.
Gazólaz
Alrededor
de Pamplona hay cuatro iglesias que conservan galería porticada.
Se trata de
un fenómeno curioso por estar tan alejadas del foco soriano y
segoviano, donde estas estructuras se desarrollaron tan ampliamente.
La de Gazólaz
es llamativa por su robustez, espcialmente por los contrafuertes
que evitan su posible desplome.
Sin
embargo, el contraste que alegra la vista es el uso de grandes arcos
ajimezados rodeados por otro gran arco que los envuelve.
La escultura
de los capiteles es variada y anecdótica aunque expresiva.
La portada
es también interesante con rica esculyura en los capiteles de sus
columnas.
Artaiz
La puerta de
la iglesia de San Martín de Artaiz es soberbia en todos los sentidos:
escultórico, arquitectónico y simbólico.
Es fundamentalmente
por ella por lo que a esta iglesia se le considera una de las joyas
-junto a San Pedro de Echano- del románico rural, no sólo
del entorno de Pamplona, sino de toda Navarra.
Cuenta con tres
arquivoltas abocinadas y rotundamente diferenciadas por fuertes baquetones.
La perfección en las proporciones de las columnas recuerda a
las de San Isidoro de León.
Un tímpano
con Crismón y dos circunferencias con pétalos se cobija
bajo ellas.
En las enjutas
se colocaron dos leones andrófagos, simbolización de los
guardianes del templo sagrado.
Por encima corre
una buena colección de canecillos de figuración humana
sostienen el tejaroz. La talla de todo el conjunto es voluminosa y de
acusado relieve.
En
el interior de este templo se guarda una buena pila bautismal con decoración
en la copa de arquería corrida con arcos de medio punto sobre
columnas geminadas.
En Artaiz también
se puede visitar, en las afueras del pueblo, una hermosa fuente románica
bien restaurada.
|
Otros
libros destacados del mes
|
|
|
|
|
|
|