El
Arte Mudéjar en Campo de Tarazona y Borja
Las
comarcas de Tarazona y Borja ocupan la esquina occidental de la provincia
de Zaragoza, situadas a modo de cuña entre Soria y Navarra.
Tarazona
es una de las más importantes y hermosas ciudades de la provincia
de Zaragoza. Debido a su abundancia de agua, tuvo población
desde época celtíbera y romana (denominada, por entonces
"Turiaso").

Tras la dominación
árabe fue reconquistada por Alfonso I el Batallador en 1119.
De tan dilatada historia, la ciudad de Tarazona destila por sus calles
un aire medieval y más concretamente, mudéjar.
La
Magdalena de Tarazona
La
iglesia de la Magdalena de Tarazona es uno de los templos románicos
que se construyeron tras la reconquista. Fue la primitiva catedral
y de esos tiempos perdura la cabecera de triple ábside y parte
de las naves.
La esbeltísima
torre se levantó en estilo mudéjar durante el siglo
XIV mediante la superposición de los dos primeros cuerpos de
ladrillo sobre el basamento románico. El primero tiene decoración
de frisos de esquinillas, zigzags, etc. y el segundo, ajimeces redondos
o apuntados según las caras y estrechos vanos agudos.
El último
cuerpo superior se añadió posteriormente a mitad del
siglo XVI
La
Catedral de Tarazona
La
Catedral
de Tarazona se comenzó a construir en el siglo XII y fue consagrada
en 1232 como uno de los templos del gótico francés más
puros de Aragón.
Fue, en gran
medida, destruida dos siglos después por Pedro I el Cruel en
la guerra "de los Pedros"
A partir del siglo
XIV, la catedral se renovó, apareciendo el estilo mudéjar
que afectó a la conclusión de las naves, las capillas
perimetrales, las fachadas exteriores, el cimborrio y la torre.
En general es
un templo gótico (cabecera y naves) pero el cimborrio y el
campanario son mudéjares y la parte central del crucero es
renacentista.
La torre fue construida
entre 1496 y 1491, siendo rematada con el último cuerpo en
1588. Es
de imponente presencia y gran altura. Su decoración se resuelve
a base de gran número de frisos de esquinillas y rombos y mediante
troneras de medio punto.
En resumen, este
campanario no sólo es de lo mejor de Tarazona sino de todo
el mudéjar español.
Borja.
Parroquial Santa María
La
iglesia parroquial de Santa María de Borja es un conglomerado
de diferentes épocas.
La nave se remodeló
en el siglo XVIII
Por ello, nos
interesan aquí las torres, pues tiene dos, aunque la meridional
es la más valiosa por su origen medieval. Dicho
campanario es atractivo y esbeltísimo, por superposición
de cuerpos de diferentes épocas y estilos, aunque lo principal
es de los siglos XIII-XIV.
El basamento es
románico de piedra, para continuar los siguientes dos cuerpos
con fábrica ya mudéjar de ladrillo al estilo de alminar
califal con caja de escaleras cubierta por aproximación de
hiladas.
La decoración
exterior es muy contenida en este campanario de Borja. Los muros lisos
sólo se animan mediante grandes arcos murales apuntados que
cobijan otros menores, algunos frisos de esquinillas y troneras de
arco de herradura.
El último
cuerpo de campanas es muy posterior y ya de época moderna.
La parroquial
de Santa María de Borja también conserva un claustro
mudéjar muy alterado.
Magallón.
Santa María de Huerta
Las
hermosas ruinas mudéjares del antiguo convento de dominicos
de Magallón nos hacen imaginar lo que debió ser el prototipo
de iglesia mudéjar aragonesa.
Aunque en ruinas,
se ve que tenía una sola nave con capillas entre los contrafuertes
y cabecera poligonal cubierta con bóveda de crucería
sencilla. Ésta es lo único que sobrevive con cierta
integridad.
Exteriormente
son hermosos sus vanos agudos entre frisos de sebka (repetición
de pequeños arcos polilobulados que forman una red de rombos)
y rombos propiamente dichos. En el interior, las ventanas del ábside
tienen yeserías caladas ornadas con palmetas.
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