El
Arte Mudéjar en la ciudad de Zaragoza y Ribera del Ebro
Zaragoza llegó
a ser una de las ciudades españolas de más rico patrimonio
monumental. Pero además de las destrucciones y renovaciones
seculares que la han afectado como a cualquier otra ciudad, en los
célebres Sitios en la Guerra de Independencia se perdieron
otros muchos.

Características
de la arquitectura mudéjar en la ciudad de Zaragoza
Conocemos
por pinturas y grabado el aspecto de algunas de estas construcciones
ya desaparecidas por distintos motivos. Pero aún conocemos
mejor las otras muchas que afortunadamente han perdurado. En el ámbito
del mudéjar, la Ciudad de Zaragoza cuenta con bastante templos:
la iglesia de La Magdalena, San Gil, San Pablo, San Miguel y la Seo.
Aunque
hay diferencias entre ellas, debido a las diferentes fechas de construcción,
podemos decir que las características comunes son tener una
nave, cabecera del planta poligonal con vanos agudos y decoración
mural a base de motivos geométricos. Se engalanan con altos
campanarios, normalmente prismáticos.
Iglesias
mudéjares en la ciudad de Zaragoza
Iglesia
de la Magdalena de Zaragoza
La
iglesia de la Magdalena de Zaragoza es prototipo del mudéjar
en Aragón.
Tiene
una sola nave con capillas entre los contrafuertes, bóveda
de crucería sencilla y cabecera poligonal con elegantes ventanas
ojivales en sus paños, todo ello vinculado a características
cistercienses o como mucho a un gótico muy inicial.
Sin
embargo lo más conocido de la Magdalena es su altísima
torre campanario, de época y estilo similar a las de San Martín
y el Salvador de Teruel y fechable -por tanto - en el siglo XIV.
Iglesia
de San Pablo de Zaragoza
La
iglesia de San Pablo es uno de los mejores ejemplos de cómo
en el siglo XIV, siguiendo ejemplos italianos, los campanarios mudéjares
aragoneses abandonan la planta cuadrada y se convierten en poligonales,
con frecuencia octogonales.
La
parte baja es muy sobria. Solo en la parte superior se desarrollan
los habituales motivos ornamentales mudéjares mediante tracerías
murales y grandes vanos bíforos de arcos apuntados.
El
remate posterior no pertenece a la época señalada.
En
la ciudad de Zaragoza, de estilo mudéjar quedan muchos más
restos de importancia. Citaremos el campanario de la iglesia de San
Gil, del siglo XIV (ya documentada en 1356) o el de la parroquia de
San Miguel de los Navarros, también de ese siglo.
Iglesia
de San Gil Abad
La
iglesia de San Gil Abad se construyó en el siglo XIII
por los mismos artistas que trabajaban en La Seo.
Tiene
una nave con dos ábsides poligonales en la cabecera y en los
pies, capillas en los contrafuertes y torre de planta cuadrada. Una
reciente y cuidada restauración ha devuelto a sus ventanas
la belleza perdida hace años. La torre, de estilo mudéjar,
de un solo cuerpo, con remate en terraza y decorada con arcos entrecruzados
y rombos de ladrillo, se sabe que ya existía en 1358.
Iglesia
de San Miguel de los Navarros
La
iglesia de San Miguel de los Navarros es posterior a las anteriores
citadas. Originalmente tenía planta rectangular, una nave y
ábside poligonal. En el siglo XVI fue reformada. La portada
actual es del siglo XVII y estilo barroco.

La
hermosa torre mudéjar está rematada por un chapitel
de hierro del siglo XVIII.
Parroquieta
de San Miguel de la Seo
Desde
el exterior de la Seo se puede admirar el magnífico muro de
la llamada "Parroquieta" o capilla parroquial de
San Miguel Arcángel, que fue construida en 1360 por
el arzobispo don Lope Fernández de Luna. La edificación,
en ladrillo a cara vista, está realizada con azulejos policromos
y con motivos decorativos puramente mudéjares.
Alagón
La
iglesia de San Pedro Apóstol de Alagón conserva
buena parte de su fábrica original del siglo XIV, como la nave
con bóvedas de crucería, la cabecera semicircular al
interior y pentagonal al exterior y la torre campanario. Todo el conjunto
es muy interesante por su decoración a base de frisos de esquinillas,
zigzag, rombos y arcos entrecruzados.
El
campanario, de tipo alminar almohade, es un precioso ejemplar de base
octogonal, muy restaurado y hermoso. Además de los frisos murales
tiene en cada tronera un arcos ajimezados agudos envuelto por otro
apuntado. Por encima hay dos vanos de arco de medio punto.
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