Guía
del Románico en Cinco Villas (Zaragoza)
La Comarca de Cinco Villas
ocupa el ángulo norte de la provincia de Zaragoza que entra como una
cuña entre las de Navarra y Huesca.
Inicialmente,
la zona geográfica ocupada por las Cinco Villas perteneció
al reino de Pamplona bajo el reinado de Sancho el Mayor.
Posteriormente pasó a ser
parte del Reino de Aragón y su gran rey Sancho Ramírez impulsó el
desarrollo y repoblación de la comarca mediante entrega de fueros
a sus villas.
El siglo XII fue la época
de máximo esplendor y el tiempo en que se construyeron numerosos templos
románicos. Como otras comarcas españolas del norte, el esfuerzo reconquistador
del siguiente siglo y la traslación del poder económico hacia al sur
indujo una atonía de siglos que ha permitido conservar un maravilloso
patrimonio medieval.

La mayoría de pueblos y aldeas
de Cinco Villas conservan algún resto románico de mayor o menor entidad.
Incluso, es normal que en una misma población se conserven varias
iglesias románicas (algunas lamentablemente arruinadas).Tal
es la densidad del románico de esta región.
El románico de Cinco Villas
tiene en el taller-fraternidad del Maestro de Agüero (también denominado
"Maestro del claustro de San Juan de la Peña") uno de sus principales
exponentes. Se reconoce su trabajo en Biota, Ejea de los Caballeros,
Uncastillo, Tauste y El Frago. Fuera de Cinco Villas, en San Pedro
el Viejo de Huesca, Agüero y San Juan de la Peña. Fuera
de de Aragón participó en la parte superior de la portada
de Santa María la Real de Sangüesa.

Este taller es fácilmente
reconocible en las estructuras arquitectónicas de sus iglesias, en
especial por la conformación de sus portadas y sobre todo por su escultura
monumental.
En lo arquitectónico, sus
iglesias de este taller están construidas con perfecta sillería. Son
abundantes los contrafuertes que contrarrestan externamente los empujes
de los arcos fajones de las bóvedas. Los ábsides no presentan ventanales
moldurados con arquivoltas y columnas sino sólo con aspilleras.
Las portadas son lo mejor
de este magnífico taller. Tienen grandes y anchas arquivoltas de perfil
plano muy abocinadas, lo que genera una sensación de monumentalidad
poco frecuente. Los apoyos son columnas de anchos fustes y capiteles
voluminosos. El abocinamiento de las arquivoltas en conjunción con
la anchura de los arcos deja una entrada estrecha y limitada en su
parte superior por mochetas esculpidas que soportan tímpanos. Parece
como si el interés por este taller es que el feligrés que penetrara
en el templo no tuviera más remedio que empaparse del mensaje catequético
y simbólico de sus esculturas.

Este "taller de Agüero" presenta
a sus personajes con inconfundibles ojos abultados y de marcado párpado.
A nivel iconográfico, las escenas de la Epifanía ocupan en ocasiones
los tímpanos (Agüero, El Frago y Biota).
En
los capiteles aparecen animales de gran volumen, la famosa escena
del músico y la bailarina contorsionista y en las mochetas,
cabezas de león mordiendo a un personaje.
Otro importante taller que
trabajó puntualmente en Cinco Villas es el del Maestro Esteban.
Sus manos se emplearon en la iglesia de Santa María del Perdón
de Sos del Rey Católico.
Por lo demás, el románico
de Cinco Villas es deudor del gran románico internacional que
penetra desde Somport por el Camino de Santiago y que tiene en Jaca
su principal exponente en Aragón.
Cinco Villas, como otras comarcas de Aragón y Navarra es también
tierra de preciosos crismones románicos esculpidos en los tímpanos
de sus portadas.

En este apartado de Arteguias dedicado al románico
de la comarca de las Cinco Villas de Zaragoza nos ocuparemos de los
conjuntos románicos de Uncastillo: iglesias de Santa María,
San Martín, San Juan y San Felices; el conjunto de Ejea de
los Caballeros: iglesias de San Salvador y Santa María de la
Corona; el conjunto de Sos del Rey Católico con sus iglesias
de San Esteban y Santa María del Perdón, el conjunto
de Luesia con las iglesias del Salvador, San Esteban, etc. además
de los templos románicos de Castilliscar, Luna, Biota, Ruesta,
Bagüés, Sibirana y El Frago.
Uncastillo.
Santa María

La iglesia
de Santa María la Mayor es el templo más importante
que llegó a tener Uncastillo por lo que tuvo rango colegial.
Desde el punto
de vista arquitectónico es un noble edificio de sillería
iniciado a mitad del siglo XII.
Lo que verdaderamente
destaca es el conjunto de canecillos de nave y cabecera y sobre todo
la puerta meridional, una de las más soberbias del románico
aragonés y español.
La gracia
y movimiento de sus figuras y el ingenio con el que se dispusieron
espacialmente nos habla de un maestro de primera fila.
No tienen
desperdicio, por ejemplo, las figuras de animales y personas que emergen
tras el baquetón de la arquivolta intermedia y se agarran a
él creando escenas verdaderamente tiernas y cómicas.
Más información de la
Iglesia
de Santa María de Uncastillo
Uncastillo.
Iglesia de San Juan
Sobre un cerro
de la población encontramos la fuerte estampa de esta iglesia
austera, sin concesiones plásticas, toda contundencia y arquitectura.
Muestra una curiosa planta de cruz latina y pinturas murales.
Más
información de la Iglesia
de San Juan de Uncastillo
Uncastillo.
Iglesia de San Felices
Templo donde
se encuentra presente el trabajo del Taller de Agüero, como los
tímpanos de las puertas donde aparecen el martirio del santo
y el habitual crismón entre ángeles.

Uncastillo.
Iglesia de San Martín
Convertida
en centro de interpretación, la iglesia de San Martín
destaca por su soberbio ábside, tanto el exterior como en el
interior, donde los ventanales se flanquean por estatuas columna del
taller del Maestro Leodegarius.
Además
quedan dos puertas, una interesantísima, oculta al exterior
donde se plasma en su tímpano una representación inspirada
en la catedral de Jaca.
Más
información del Románico
de Uncastillo. Zaragoza
Ruesta. Ermita de San Juan
Lamentablemente, de la Ermita de San Juan de Ruesta queda
una ruina lamentable. Este templo albergó unas importantes
pinturas en el hemiciclo y cascarón absidal que se llevaron
al Museo de Jaca.

Bagüés. Iglesia de los Santos Julián
y Basilisa
La iglesia de los Santos Julián y Basilisa de
Bagüés es sobradamente conocida por los amantes del arte
románico por sus importantes frescos que se encuentran en el
Museo Diocesano de Jaca desde mediados del siglo XX.
Muy recientemente ha gozado de una profunda restauración
por lo que podemos admirar este perfecto ejemplar del románico
lombardo del siglo XI.
Sos
del Rey Católico. Iglesia de San Esteban y Santa María
del Perdón
Sos del rey Católico
se considera la capital de Cinco Villas. Se encuentra en el extremo
norte de la comarca y de la provincia de Zaragoza, muy próxima
a Navarra (Sangüesa) y al románico oscense.
Sos es una de las poblaciones
con mayor encanto medieval de toda España. Sus estrechas y
empinadas calles, sus casonas, pasadizos, plazuelas son de un sabor
romántico casi inigualable.
La iglesia de San Esteban
se sitúa en la parte alta de Sos, amparada por las ruinas del
castillo.

Es obra del siglo XI y presenta
tres naves y cabecera con tres ábsides de semitambor que engloban
la iglesia inferior de Santa María del Perdón (a veces
llamada simplemente "cripta"). Tal particularidad y la fecha
de edificación la homologan con las iglesias del Castillo de
Loarre y Murillo de Gállego.

En su interior hay numerosos
capiteles historiados tanto en los apoyos de los arcos formeros y
fajones de la nave como en los de los arcos decorativos del ábside.
La portada septentrional es
de gran monumentalidad. Se cobija bajo bóveda de crucería
gótica.
Está compuesta por
tres arquivoltas muy ricas en decoración figurada pero horrendamente
deteriorada. Los apoyos son estatuas-columna.
El tímpano representa
un Cristo en Majestad rodeado del Tetramorfos.
Transversalmente a la nave,
cruza por debajo un pasadizo que enlaza el castillo con la iglesia-cripta
de Santa María del Perdón.

Este
"túnel" lleva bóveda de arista, con capiteles
decorados. El acceso a la iglesia inferior se realiza a través
de una portada de buena factura que se abre al citado pasadizo.
La iglesia inferior es un
espacio reducido cuyo máximo atractivo es el de los dos capiteles
esculpidos por el Maestro Esteban. Uno lleva a dios hermosas aves
con los cuellos entrelazados picándose las patas y el otro
a dos mujeres en cuclillas.
Más
información del Románico
de Sos del Rey Católico 
Más información de la Iglesia
de San Esteban de Sos del Rey Católico 
Ejea
de los Caballeros. Iglesia de San Salvador
Ejea de los Caballeros es
una de las poblaciones más populosas de Aragón a pesar
de contar sólo con 17.000 habitantes. Con todo, es la ciudad
que ofrece los mejores servicios y comercios a toda la comarca de
las Cinco Villas.
En el plano artístico
destaca la iglesia del Salvador, con sus dos buenas puertas. La del
muro norte es de los más espectacular de las Cinco Villas,
pero lamentablemente está muy maltratada y a la espera de una
restauración. La del hastial oeste se encuentra en mejor estado
de conservación.

Ejea
de los Caballeros. Iglesia de Santa María
La iglesia de Santa María
de la Corona es otro templo románico tardío con reformas
góticas.
Más
información del Ejea
de los Caballeros 
Sádaba.
Iglesia románica de Puilampa
En el término municipal
de Sádaba, al oeste de la población y en una finca particular
agraria se encuentra la que fuera templo de una fundación hospitalaria.

El templo pulcramente restaurado
es de los más hermoso que podemos contemplar en el románico
de las Cinco Villas, especialmente el ábside y la puerta occidental.
En Sádaba también
hay que visitar el castillo de comienzos del siglo XIII.
Más
información del Sádaba,
Zaragoza 
Castilliscar
Castilliscar es un pueblecito de unos 300 habitantes
ubicado entre Sádaba y Sos del Rey Católico. Cuenta
con un binomio monumental muy habitual en tierras aragonesas y catalanas:
castillo más iglesia.

El templo está dedicado a San Juan Bautista y
se conoce más por el precioso sepulcro paleocristiano que conserva
como frontal de altar que por su fábrica románica. Y
es que este relieve, que muestra varios milagros de Jesús (Resurrección
de Lázaro, Curación de la Hemorroísa, Bodas de
Caná, etc.) junto a la Epifanía de los Reyes Magos,
es toda una obra maestra.
En cuanto al templo es un noble edificios de sillería
abovedado con ábside de planta semicircular y dos puertas,
la del norte es la principal y de buenas hechuras con su correspondiente
tímpano presidido por un crismón.

Layana.
Iglesia de Santo Tomás de Canterbury
A poca distancia de Sádaba,
tenemos el pueblecito de Layana con su iglesia parroquial dedicada
a Santo Tomás de Canterbury donde es resaltable la mole de
su cabecera y un tímpano con crismón.

A unos escasos kilómetros
de Layana también podemos acercarnos a la Ermita de la Virgen
de la Leche.

Tauste.
Iglesia de San Antón
Tauste es la más meridional
de las Cinco Villas, algo que se advierte con sólo echar un
vistazo al entorno paisajístico, llano y rico en cultivos.
Por eso en su conjunto monumental predominan los materiales blandos
como tapial y ladrillo.

La iglesia de San Antón
conserva su planta románica, incluyendo el ábside, además
de un lapidario en el interior donde se guardan piezas escultóricas
del Taller del Maestro de Agüero.

Biota.
Iglesia de San Miguel
Biota es una pequeña
población situada en el centro de las Cinco Villas y rodeada
de tres de esas localidades, como son Uncastillo, Sádaba y
Ejea de los Caballeros.

En este lugar se asentó
un monasterio dependiente de San Juan de la Peña. A finales
del siglo XII se construyó la iglesia dedicada a San Miguel
Arcángel, muy bien conservada con restos de su claustro ubicado
al norte.
San Miguel es una iglesia
perfectamente restaurada y conservada que resulta una delicia visitar.
Está constituida por una nave, con cabecera con tramo recto
y ábside semicircular. La iglesia está completamente
abovedada con arcos fajones sobre pilastras.
Exteriormente es destacable
la buena sillería y la falta de decoración escultórica
en el ábside. La sensación que da es la de ser una especie
de templo-fortaleza.
Pero esa austeridad se ve
fuertemente contrariada por la monumentalidad y finura de sus dos
portadas.

En toda la obra se aprecia
las manos del taller del Maestro de Agüero o del Claustro de
San Juan de la Peña. Especialmente en la preciosa portada del
hastial occidental.
La citada puerta oeste es
muy similar a la de la iglesia oscense de Santiago de Agüero.
Tiene cuatro arquivoltas anchas y planas sobre otras tantas parejas
de grandes columnas. A los lados hay estatuas decapitadas de leones
andrófagos. El vano para las puertas que deja esta estructura
es estrecho. Pareciera que el maestro lo ha dispuesto así para
"obligar" a los feligreses a tener en cuenta el mensaje
simbólico y catequético que emana de sus relieves escultóricos.

El tímpano muestra
la escena de la Epifanía o Adoración de los Reyes Magos
guiados por la estrella, tema ya desarrollado por el taller en la
iglesia de Santiago de Agüero o San Nicolás de El Frago.
Uno de los Reyes Magos se postra ante el Niño Jesús
que bendice mientras está en el regazo de la Virgen coronada.
A su lado, San José aparece adormilado o pensativo.
Sus capiteles muestran a Cristo
en Majestad en la Parusía, rodeado del Tetramorfos, aves con
frutos, animales devorando, un cantero, guerreros, etc. También
son interesantes las mochetas con cabezas de león devorando
humanos en lo que simbólicamente viene interpretándose
como la muerte iniciática.

La portada meridional es
similar en estructura, pero en este caso el tímpano lleva la
escena del Pesaje de la Almas de un avaro por san Miguel Arcángel.
El difunto, como es habitual es las psicostasis románicas sale
bien parado del juicio y su alma es llevada junto a otras que son
recogidas por ángeles. El estilo de talla del artista de este
tímpano se separa ostensiblemente del Taller de Agüero,
estando mucho más relacionado con esculturas de iglesias castellanas
de Soria, Segovia y Burgos.

Entre los numerosos capiteles
de esta puerta meridional hay que destacar el de la bailarina contorsionándose,
animales como águilas, grifos, dragones y arpías.

Una de las mochetas tiene
la habitual cabeza de león en combate con un humano y una cabeza
barbada de un hombre que lleva un mazo, que según algunos autores
sería la representación del maestro de obras.

Una vez en el interior, contemplamos
un templo perfectamente construido con notabilísima sillería,
toda ella abovedada con medio cañón apuntado con arcos
fajones cuyas columnas de apoyo muestran sencillos capiteles de relieves
geométricos y vegetales.

Luesia.
Conjunto románico
La población de Luesia
conserva un patrimonio románico excepcional. Sobresale la iglesia
de El Salvador con su poderosa cabecera y una puerta de grandes dimensiones.
Además, hay que citar los templos de San Esteban y Virgen del
Puyal.
Más
información de Luesia,
Zaragoza 
Sibirana.
Conjunto románico de castillo e iglesia
No muy lejos de Luesia se
encuentra el paraje de Sibirana con su tándem castillo-iglesia.
El templo, dedicado a Santa Quiteria, se encuentra en avanzado estado
de ruina.

Más
información de Castillo
de Sibirana 
El
Frago . Iglesia de San Nicolás de Bari

El pueblecito serrano de El
Frago destaca por su buena iglesia de parroquial de San Nicolás
de Bari, con sus dos interesantes puertas, especialmente la meridional
con un tímpano que muestra la Epifanía y un calendario
agrícola en sus arquivoltas.

El
Frago . Iglesia de San Miguel
Junto a la carretera que conduce
a El Frago, tenemos la sencilla pero bien construida Ermita de San
Miguel, con cabecera plana y puerta con su correspondiente crismón.
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información de El
Frago, Zaragoza 
Luna.
Iglesia de San Gil

Este edificio, al norte del
casco antiguo, es una sorpresa mayúscula puesto que su interior
es una belleza gracias a sus arquerías y a su riquísimo
repertorio escultórico.

Luna
. Iglesia de Santiago
La iglesia parroquial de Luna
está dedicada a Santiago. Además de su puerta occidental,
es reseñable la buena arquitectura del edificio y su recoleta
cripta.

Más
información de Luna,
Zaragoza 
Más
información de las dos iglesias románicas de Luna,
Zaragoza 
Asín.
Iglesia de Santa María
La iglesia parroquia de Santa María de Asín
es un edificio robusto, sobrio, de formas contundentes -a pesar de
varias modificaciones modernas- y buena construcción de sillería
perfectamente trabajada.

Su cabecera es la sencillez hecha arquitectura, puesto
que su ábside de medio cilindro tan sólo ve interrumpida
su lisura por una pequeña aspillera para permitir la iluminación
del espacio interior.

El ingreso se encuentra en el muro del mediodía
y tampoco hace alardes de complejidad: arquivoltas planas sobre jambas
también lisas. Sin embargo, el tímpano nos ofrece relieves
interesantes como un crismón trinitario más un juego
de símbolos basados en la forma circular: cruz patada inscrita
y diversas flores de simbolismo eucarístico y solar.
