Guía
del Románico en la ciudad
de Segovia I (Extramuros)
Introducción
Para algunos
autores, la ciudad de Segovia es la capital más sensual
de Castilla.
Sus
calles sinuosas entre contrastados soles y sombras, el color dorado
de sus piedras, los palacios renacentistas, casonas blasonadas, los
jardines escondidos hacen de su visita un momento inolvidable.
Sin
embargo, si citamos "Segovia" enseguida nos vienen a la memoria tres monumentos
concretos: el soberbio acueducto romano, el alcázar de cuento de hadas
y la catedral gótica, una de las edificaciones de este estilo más
tardías de España.
Sin duda que
estos tres prestigiosos edificios han contribuido a su declaración
como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.
No
hay que olvidar que Segovia es,
junto a Zamora, la población con mayor número de iglesias
románicas de España y probablemente de Europa, alcanzando
la quincena (si consideramos los restos menores y las ruinas se alcanzaría
la veintena) , además de restos en diversas construcciones civiles
como casas y palacios.
Las iglesias
extramuros más importantes de la ciudad de Segovia son San
Millán, San Justo, San Clemente, San Lorenzo,
El Salvador y la Vera Cruz.
Pinche
para ver nuestro Vídeo sobre el
Arte Románico en la ciudad de Segovia
San
Millán
San
Millán es un soberbio templo románico de principios del siglo XII.
Es clara su influencia aragonesa, pues reproduce la planta de la catedral de Jaca
pero a menor escala.
En el interior se deja
ver la influencia de la seo jaquesa por estar las tres naves divididas por pilares
con columnas embebidas alternando con grandes columnas únicas sirviendo
de apoyo.
La cabecera
tiene tres ábsides, aunque externamente hay cuatro pues la galería
norte está rematada en
un absidiolo.
El interior del ábside central es soberbio gracias al rítmico
juego visual de ventanales y arquería mural sobre parejas de
columnas.
Tiene tres monumentales
portadas en cada
costado y dos galerías porticadas que se añadieron en
los costados meridional y septentrional todavía en época
románica y que la homologan con el románico porticado
segoviano.
Vera
Cruz
La iglesia
de la Vera Cruz de Segovia es uno de los ejemplos más singulares del románico
español.
La
forma del templo es un polígono de doce lados que lleva otro cuerpo o edículo
interior hueco de dos pisos que contiene un altar con arquerías talladas.
Además tiene tres capillas de semitambor al modo tradicional y orientados
hacia oriente como es preceptivo, lo que rompe la regularidad del polígono
exterior, y dos portadas de arquivoltas sobre columnas.
Su origen se ha asociado a los templarios y a los caballeros del Santo
Sepulcro, existiendo dudas sobre su autoría.
En
cualquier caso este misterioso templo, por sus formas, ambiente e incluso sonidos
(es impresionante la resonancia que se percibe al emitir alguna voz en el interior
del edículo) sólo sólo se justifica por la influencia orientalizante
de algunas de estas órdenes militares ligadas a las cruzadas en Palestina.
San
Justo
San Justo, a pesar de ser una modesta parroquia construida básicamente
de calicanto posee toda una serie de elementos arquitectónicos
típicamente románicos y segovianos.
Su
ábside, de planta semicircular, es de mampostería. Posee
una magnífica torre en su costado norte, con dos pisos de ventanales
con columnas. Como entradas al templo cuenta con dos portadas, la occidental
y la meridional. Ésta última sólo es visible desde
el interior del templo,
Con todo, lo
que da fama a San Justo es el conjunto de pinturas murales que decoran
el interior de la cabecera, de las mejor conservadas en España
y descubiertas no hace demasiado tiempo.
Se trata de un verdadero mundo bíblico en imágenes donde
se representa a Cristo en Majestad, rodeado por el Tetramorfos y los
ancianos, además de escenas como la Crucifixión, el Descendimiento,
la Última Cena y el Prendimiento de Jesús.
El
Salvador
La iglesia de
El Salvador tiene diferentes fragmentos de su pasado románico.
Lo más interesante es su elegante galería porticada, cuyos
capiteles están desgastados pero se adivinan motivos historiados
y una pareja de arpías de largos y sinuosos cuellos.
También hay que fijarse en la cornisa. Mientras que los canecillos tienen
sólo perfil anacelado y sus superficie es lisa, las metopas están muy
decoradas con barrocos motivos vegetales interpretados de manera geométrica,
aunque tampoco faltan alguno con figuración humana y zoomorfa.
Además,
conserva también sus torre románica.
San Clemente
San
Clemente es una iglesia sin culto situada en la Avenida de Fernández Ladreda,
corazón comercial de la ciudad.
Tiene una nave de calicanto,
dos portadas (la occidental tapiada) una galería porticada incompleta en
su costado meridional con arcos de medio punto sobre columnas pareadas de capiteles
vegetales, torre desfigurada y un ábside muy original, que se separa de
lo habitual en relación al románico segoviano.
Los
seis ventanales del ábside están rodeados por arcos que apoyan sobre
columnas, lo que recuerda al cimborrio de la catedral de Zamora y a algunas iglesias
francesas de Poitou.
Sobre
todo porque además de esta similitud morfológica, el tejado estaba
originalmente formado por lajas de piedra y no tejas como actualmente.
San
Lorenzo
San
Lorenzo es la Iglesia parroquial de este castizo arrabal segoviano donde se funde
el románico puro con el mudéjar.
Contrasta
la modesta construcción de una sola nave de calicanto y ladrillo de estilo
mudéjar con la monumental cabecera puramente románica de triple
ábside como San Millán.
La citada nave lleva
adosada una galería porticada en su lado meridional y la cabecera está
antecedida por un crucero.
La torre campanario
del costado septentrional es de gran altura y bello porte. Es de estilo
mudéjar y tiene varios pisos apiramidados con diferente número
de vanos en gradiente.
Además
de la torre y la cabecera, lo más reseñable es la galería
porticada con hermosos capiteles donde aparecen escenas bíblicas,
animales fabulosos y temas vegetales.
Las iglesias
extramuros no terminan aquí, sino que podemos visitar otras muchas
como Santo Tomás, con buen ábside, Santa Eulalia, con
su gran torre y así por toda la ciudad de Segovia.