Castillos
de Jaén
Jaén
es una de las provincias que más publicaciones ha generado en
el campo de estudio de las fortificaciones militares.
No
sólo su valor artístico ha llamado la atención
a diversos estudiosos y autores, sino también su importancia
arqueológica e histórica.
Describimos aquí los castillos de Baños de la Encina, Sabiote, Santa Catalina de Jaén, Alcalá la Real y Canena.
Castillo
de Baños de la Encina. Castillo de Burgalimar
Baños
de la Encina es una bella población de Jaén, no muy lejana
a Bailén y en las estribaciones de Sierra Morena.
Baños
de la Encina cuenta con un buen patrimonio artístico, donde destaca
sobremanera su impresionante castillo califal que se asienta sobre un
alto cerro visible desde decenas de kilómetros. Y es que el castillo
de Baños de la Encina está considerado como una de las
fortalezas medievales de Europa de mayor singularidad e importancia.
Se
trata de un castillo califal del siglo X que se ha conservado en muy
buen estado y casi en su forma original. (Los castillos de Vacar en
la provincia de Córdoba, o el de Gormaz en la de Soria son de
la misma época pero están mucho peor conservados) Fue
mandado construir por el califa Al-Hakam II, hijo y sucesor del gran
Abderramán III, según la inscripción de la puerta,
copia de la original conservada en el Museo Arqueológico Nacional
de Madrid. En ella se cita el año 968.
La
forma de la fortaleza es ovalada y tiene 15 torres cuadradas y almenadas
a base de tapial. Una de esas torres, la más cercana al pueblo
fue recrecida y alterada por los cristianos tras la reconquista para
convertirla en torre de homenaje.
Un
elemento importante de este impresionante castillo de Baños de
la Encina es su puerta de herradura califal.
No
cabe dudas que estamos ante uno de los mejores castillos, no sólo
de Jaén y Andalucía, sino de toda España.
Castillo
de Santa Catalina. Jaén
La
ciudad de Jaén se encuentra bajo un cerro a 820 metros de altura.
Sobre ese promontorio se encuentra el castillo de Santa Catalina.
Inicialmente
fue una fortaleza musulmana que fue conquistada por Fernando III en
el año 1246, que construyó el llamado "alcázar
nuevo"
El
Condestable Iranzo, realizó importantes reformas en este complejo
defensivo durante el siglo XV, como la erección de la torre del
homenaje, y las tropas napoleónicas, que lo usaron como acuartelamiento
y polvorín, lo dejaron muy maltrecho.
Tras
ser usado efímeramente en las guerras carlistas, es adquirido
por distintos propietarios hasta que en 1965 se construye el Parador
Nacional.
De
las tres fortalezas que había en el lugar (el Castillo Viejo,
el Alcázar Nuevo y el Abrehui) lo mejor conservado es el alcázar
nuevo que impulsaron Fernando III y Alfonso X.
Se
entra al Alcázar nuevo por una puerta de arco apuntado. Además
de diversos restos arqueológicos en excavación, hay que
visitar la imponente torre del homenaje, el patio de armas y la reconstruida
capilla donde recibe culto la Patrona de Jaén, Santa Catalina
de Alejandría.
Castillo
de Sabiote
Sabiote es una
localidad muy cercana a Úbeda, elevada sobre un promontorio desde
el que se avistan inmensos campos de olivos que llegan hasta Sierra
Morena.

Aunque el lugar
donde está el castillo fue habitado desde tiempo inmemorial,
adquiere relevancia en época musulmana. La fortaleza árabe
llegó a ser atacada sin éxito por Alfonso VII en el año
1137.
Casi
un siglo después, fue ocupado en 1226 por Fernando III en aquellas
acciones reconquistadoras que le llevaron, en pocos años, a tomar
Baeza y Úbeda.
En el siglo XVI,
el primitivo castillo árabe fue reacondicionado como baluarte
y palacio residencial por Francisco de los Cobos, secretario de Carlos
V.

El castillo de Sabiote
es el principal castillo - baluarte de Jaén del siglo XVI y sigue
modelos italianos. Sus muros son imponentes y preparados para el fuego
de la artillería.

Tan recias defensas no permiten
intuir la delicadeza de su interior palaciego, donde destaca un patio
de dobles galerías.
La entrada se encuentra
en el muro sur y es una puerta plateresca coronada por el escudo de
Cobos Molina y doña María Mendoza.
Alcázar
de la Mota en Alcalá la Real.
El Castillo o Alcázar
de la Mota de Alcalá la Real es uno de los castillos más
interesantes de Jaén.
Sobre restos romanos
y visigodos, el alcázar de la Mota fue construido en el siglo
VIII por los musulmanes sobre un altísimo cerro a 1.033 metros.
Este alcázar tiene una
larga historia de enfrentamientos entre familias musulmanas y paso de
mano en mano durante siglos.
Ya en el siglo XIII, en tiempos de la reconquista cristiana de Al-Andalus
fue atacado por Alfonso VIII, Fernando III y Alfonso X, pero no pasaría
definitivamente a manos castellanas hasta el año 1341 durante
el reinado de Alfonso XI.

La importancia estratégica
de este castillo de la Mota de Alcalá la Real y su secular disputa
entre musulmanes y posteriormente entre éstos y los cristianos
vino dada por la privilegiada situación del lugar. En efecto,
Alcalá la Real se encuentra en un envidiable lugar de comunicación
entre el sector de Jaén del Valle del Guadalquivir y la Vega
de Granada. Precisamente, los Reyes Católicos partieron de esta
fortaleza para la conquista de Granada siglo y medio después.
Los árabes
la conocían como Alcalat de Ben-Zayde. Tenía triple muralla,
de la que se conservan muros.
La puerta de entrada
es apuntada externamente y de herradura la interior. De la alcazaba
quedan en pie la Torre del Homenaje, la Torre de la Campana, el Patio
de Armas, y la Torre Mocha, además de una iglesia abacial renacentista
del siglo XVI.
Castillo
de Canena
El
castillo de Canena está muy cerca de la monumentales localidades
de Baeza y Úbeda junto a la carretera que conduce a Linares y
Bailén.
Originalmente
fue una construcción musulmana y conquistada por la Orden de
Calatrava.
De
nuevo fue adquirido, como hemos citado para el caso de Sabiote, por
Francisco de los Cobos y también lo convirtió en palacio
residencial y fortaleza defensiva para proteger su Úbeda natal.

Cobos
encargó al arquitecto Vandelvira su realización y éste
organizó el edificio a la moda del Renacimiento italiano.
Es
aproximadamente cuadrado con torres redondas en las esquinas. De gran
belleza en es patio porticado renacentista con galerías porticadas
mediante arcos de medio punto sobre columnas de capiteles jónicos
y ricos medallones clasicistas.
Actualmente es
de propiedad privada, y se encuentra muy bien restaurado y conservado.
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