Todo ello
denota una datación del siglo XIII y una directa influencia
del mundo cisterciense.

Es necesario
aquí señalar que algunas de las mejores pilas bautismales
románicas de Burgos, Castilla y podríamos decir de
toda España, se encuentran en diferentes iglesias de esta
comarca, como las de Cayuela, Villamiel de Muñó,
Presencio, Mahamud, etc.
En este
recorrido hemos elegido las iglesias parroquiales de Villavieja
de Muñó, Albillos, Hormaza y el
claustro del Monasterio de Villamayor de los Montes.
Villavieja
de Muñó

El principal
foco de interés de la iglesia de Villavieja de Muñó
es su cabecera románica, mostrando excelente obra de sillería.
La sección semicircular consta de tres paños conseguidos
por un par de columnas entregas rematadas en capiteles que llegan
hasta el alero.
Cada paño
cuenta con una aspillera cuya única ornamentación
está en el guardapolvos que engarza con la cenefa que recorre
toda la cabecera, incluso los fustes de las columnas. Dicha imposta
se realza con puntas de diamante y grueso billeteado. Mención
especialísima merece el alero por la calidad de los canecillos
con una gran colección de cabezas humanas muy naturalistas
y, sobre todo, por la decoración de algunas metopas.
Hormaza
El templo
de Hormaza es del siglo XVI, aunque su portada románica
es suficiente para no dejar de visitar este lugar.

Se estructura
con cuatro arquivoltas abocinadas de medio punto, dos de las cuales
se adornan con figuras interesantes. En la más interna pueden
distinguirse arpías, jinetes, un águila con un animalito,
aves etc.
En otra
arquivolta aparece un mensario con las tareas de los doce meses
de año y además una escena con la "Última Cena".
Al margen
de
la originalidad de los motivos iconográficos que atesora
esta portada de Hormaza, hay que resaltar que, tanto en lo arquitectónico
como escultórico, el artista manifestó una técnica
depurada y relacionado con lo Silense.
Albillos
De la comarca
de Campo de Muñó, Albillos es uno de los pueblos
más cercanos a Burgos.
Bajo un
pórtico que la protege de las inclemencias del tiempo, pero
perfectamente visible desde el exterior, aparece ante nosotros la
portada sobre el muro meridional.

Tiene cuatro
arquivoltas baquetonadas y guardapolvos con puntas de diamante.
Las seis
columnas llevan capiteles con animales como aves, arpías,
leones, etc.
Villamayor
de los Montes
Aunque
injustamente poco conocido, el claustro del monasterio de
Villamayor de los Montes es, por supuesto, de inexcusable
visita.
Pudo estar
concluido en 1228 junto con la iglesia.
Tiene que
ver con otros claustros del románico tardío cisterciense
del norte de Castilla como el de San Andrés de Arroyo (Palencia)
o Las Claustrillas del Monasterio de la Huelgas (Burgos).
Este claustro
se conserva impecablemente. Tiene las cuatro pandas originales con
una veintena de arcos de medio punto cada una, que apoyan sobre
columnillas dobles muy esbeltas y elegantes. Los capiteles son vegetales
y sencillos.
Esta comarca, como se señaló al principio, es nutrida
en románico rural, a veces tardío. Por eso, no debemos
dejar escapara la ocasión de visitar otras iglesias como
la de Cayuela, la de Celada del Camino, ya en en la
Ruta Jacobea, la ermita de Villacisla de Presencio, etc.
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