Románico
en Campoo y Valderredible

La comarca de
Campoo, al sur de Cantabria y que incluye el precioso
valle Valderredible en su sector más meridional, es una
de las zonas de mayor concentración de románico del norte
peninsular.
En este aspecto,
comparte características con el norte de Palencia y Burgos, con
las que limita geográficamente.
Características
del románico en las las comarcas de Campoo y Valderredible
Junto con templos
rurales en paisajes de incomparable belleza también existen iglesias
románicas de noble factura.
Esta región
de Cantabria es altamente recomendada para los amantes del románico
y de quienes disfrutan de su visión en un ambiente paisajístico
rural.

Trataremos aquí
una pequeña pero significativa representación del románico
de esta zona de Cantabria: Villanueva de la Nía, San
Andrés y San Martín de Valdelomar, Quintanilla
de Rucandio y las magníficas colegiatas de San Martín
de Elines y Cervatos.
Colegiata
de San Pedro de Cervatos
La colegiata
de San Pedro de Cervatos es la joya románica, junto a Elines,
de toda la comarca cántabra del Campoo
Fue fundada
inicialmente como el templo de un Monasterio, allá por la primera
mitad del siglo XII.

Este cenobio
tiene origen anterior, en el siglo X, posiblemente influido por la importancia
del paso entre las montañas de Cantabria y la Meseta.
El templo es
de serenas líneas románicas. De una nave rematada en cabecera
con elegante y alto ábside de semitambor.
A los pies de yergue una elegante torre campanario con arquerías
ciegas sobre columnas y vanos geminados.
La portada,
de las mejores del románico cántabro, tiene varias arquivoltas
de perfecto medio punto y muy abocinadas que descansan sobre tres pares
de columnas.
También
posee tímpano y dintel labrado con filigranas vegetales y leones.

La profusión
escultórica de esta iglesia es algo excepcional.
Normalmente
toda la atención se centra en la consabida iconografía
erótica, donde se muestran escenas de coito o varios personajes
mostrando sus genitales.
La interpretación
de esta temática seguramente ha de interpretarse como una exaltación
de la capacidad de procreación humana.
No obstante
también hay que detenerse a contemplar toda el resto de escultura
de que manera desbordante se reparte por todo el templo.
Más información
de la Colegiata
de Cervatos
San
Andrés de Valdelomar
Tomando la carretera
CA-273 que une la zona de Aguilar de Campoo con tierras burgalesas (y
poblaciones con interesante románico como Escalada) recorremos
la zona meridional de Valderredible, un verdadero vergel de románico
y de ermitas rupestres prerrománicas.
Uno de los primeros pueblos con los que nos topamos es San Andrés
de Valdelomar con espadaña románica y recia cabecera
de siillería con ventanal de buenos capiteles.
San Martín de Valdelomar
A
muy escasa distancia de San Andrés nos encontramos con San
Martín de Valdelomar, con otra iglesia perteneciente al románico
tardío y austero del siglo XIII.
Tiene también
una espadaña románica y una cabecera con estribos y ventanal
central cuyas columnas muestran de capiteles vegetales muy sencillos.
(VER IMAGEN LATERAL)
Villanueva
de la Nía
Siguiendo la carretera CA-273 llegamos a Castrillo de Valdelomar con
una bonita iglesia románica encaramada en el cerrete que domina
la aldea.
Este templo
cuenta con cabecera, espadaña y portada de arquivoltas apuntadas.
A poca distancia
está Villanueva de la Nía, con un interesante templo románico.
Además de la habitual espadaña románica de punta
aguda y troneras, presenta la característica de tener una buena
colección de canecillos figurados en el alero.

La mayoría
de la figura representan curiosos motivos geométricos, pero también
los hay con esculturas de personajes humanos.
San
Martín de Elines
Siguiendo por la misma carretera en dirección a Escalada (Burgos)
marchando paralelos al Ebro por el verde Valderredible encajado entre
grandes muros y farallones calizos, alcanzamos San Martín de
Elines.
La
emocionante ruta tiene su colofón cuando tras una curva emerge,
casi sin advertencia, la estampa soberbia de la cabecera de la iglesia
monástica.
La iglesia de San Martín
de Elines, inicialmente perteneció a un monasterio, luego pasó
a ser colegiata y más tarde parroquia.
La cabecera es imponente gracias
a los grandes arcos que rodean las ventanas y que dan un estupendo ritmo
al ábside de semitambor.
También el interior sobresale
por sus arquerías murales y la riqueza escultórica, donde
sobresale la figura del león.
Más
información de la Colegiata de San Martín de Elines
Quintanilla
de Rucandio
En un paraje
encantandor aparece la iglesia de Santa María de Quintanilla
de Rucandio.

Esta pequeña
iglesia nos ofrece un muy bien proporcionado ábside de sillería,
con columnas entregas y ventanal.
Sin embargo,
si por algo es conocido este templo románico del Valderredible
es por el tímpano de una puerta desaparecida que se encuentra
empotrada en uno de los muros. Es de forma apuntada y muestra la escena
de la Adoración de los Reyes Magos. La piedra se encuentra erosionado
frontalmente, pero, a pesar de ello, se aprecia una elegante movilidad
de los personajes y calidad en el modelado.
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